eso dicen en mi pueblo

13 de octubre de 2009

Bogotá será la sede del Tercer Encuentro Internacional de Periodistas con visión de Género


La ciudad colombiana de Bogotá será la sede del Tercer Encuentro Internacional de Periodistas con visión de Género, el 27, 28 y 29 de noviembre de 2009, donde se reunirán periodistas de América, Europa y el Mediterráneo. Los objetivos son profundizar sobre el quehacer de la Red para posesionarla como referencia mundial en su campo; trazar estrategias para llegar a los grandes medios convencionales y medios alternativos para que asuman, desde la necesidad y la convicción, un lenguaje no sexista y para que incluyan en sus agendas la información sobre las mujeres con un enfoque de género. El encuentro se realizará en Colombia como un acto de solidaridad y apoyo con las mujeres inmersas en un conflicto armado que las involucra como víctimas, al hacer de sus cuerpos un campo de batalla. También en solidaridad con el movimiento de mujeres, parte de la sociedad civil, que aboga por un proceso de paz que culmine una guerra que tiene su origen en la década de los años cuarenta del pasado siglo XX. Los ejes temáticos serán: Por el derecho a una vida libre de violencias y se realizará un panel con especialistas sobre la cobertura periodística del tema; Por el derecho a una comunicación y una cultura libre de sexismo, busca que se expongan las dificultades para informar con un lenguaje incluyente, además de los avances en esta materia en sus respectivos países.
El primer día y parte del segundo serán abiertos para la ciudadanía en general, será una comunicación entre la Red Internacional, el movimiento de mujeres, la academia y sociedad en general, será una forma de contar que hace y cuáles son sus objetivos, será una forma de llegar al corazón de las salas de redacción.
Dia y medio estarán dedicados a la discusión interna para analizar el trabajo realizado por la red Internacional, las redes nacionales, locales y trazar nuevas estrategias para continar trabajando desde el periodismo y la comunicación por los derechos de las mujeres desde el nuevo reto: comunicar con un lenguaje incluyente y un lenguaje no sexista.
Ver programa completo en la sección Y entonces

20 de marzo de 2009

No quiero ser un lince, en todo caso UNA lince

Y es que hay que tener narices para salir diciendo lo que dijo el 17 de marzo el portavoz de la conferencia episcopal!!!!¿Cómo se atreven a utilizar un cachorro de una especie protegida como lo es el lince ibérico con los derechos de ciudadanía de las mujeres?¿Acaso no somos plenamente conscientes de los derechos que tenemos sobre nuestro propio cuerpo de mujeres, como para decidir que hacemos con él en cada momento?Y lo que más me enfada de todo: Esta campaña seguramente será financiada con dineros públicos que provienen de mis impuestos y de los de muchas mujeres que, como yo hemos decidido ejercer con total libertad nuestros derechos apropiándonos de nuestro cuerpo sin dejar ningún resquicio a las dudas.NOSOTRAS PARIMOS, NOSOTRAS DECIDIMOS, es hoy más que nunca un grito de guerra contra los intolerantes de la iglesia católica. No necesitamos tutelas de ninguna manera para poder ejercer libremente nuestro DERECHO a una maternidad responsable, o lo que todavia es más divertido, a un placer deseado.Mi cuerpo es mio y decidiré yo si quiero ser madre o no.No quiero ser menor tutelada por unos principios arcaicos que nos vuelven a someter a las mujeres a un papel secundario en la sociedad. Además no permito que los señores de faldas largas y negras me digan cómo he de vivir o pensar.Les niego cualquier autoridad moral mientras no condenen con la misma ferocidad con la que han lanzado esta campaña mediática, los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o exparejas.Les niego también autoridad moral, mientras no abandonen práctidas de pederastia condenadas por jueces y tribunales y salgan del ostracismo y de la hipocresia en la que viven con su doble moral y discurso.También les niego autoridad social mientras nos sigan relegando a las muejeres a planos secundarios sin permitir en su propia organización sectaria que las muejres temgamos ningún atisbo de igualdad en todos los niveles.No les perdono que quieran gobernar conciencias a base de guerras encubiertas para sus propios intereses sectarios y que, en nombre de su dios nos impongan modos de vida injustos y desiguales para las mujeres.No les perdono su doble moral, su sectarimo, su necesidad de abrir heridas en donde la sociedad intenta poner paz y buscar puntos de encuentro que permitan una convivencia pacífica.No les permito más intromisiones sobre cómo hemos de vivir las mujeres nuestra relación con nuestro propio cuerpo, que nos pertenece a nosotras, puesto que es nuestro vehículo vital y no un instrumento al servicio de sus intereses.Si ellos, los de faldas largas y negras, los sectarios y radicales realizan campañas que pongan en duda la capacidad que tenemos las mujeres para decidir sobre nuestra propia vida y nuestro propio cuerpo, nosotras también reaccionaremos y les recordaremos que no les permitimos más intromisiones en el ejercicio de NUESTROS DERECHOS DE CUIDADANAS DE PRIMER ORDEN y no de segundo que es donde pretenden colocarnos.NOSOTRAS PARIMOS, NOSOTRAS DECIDIMOS. No más intromisiones en nuestra vida de personas LIBRES para decidir sobre nuestro propio cuerpo y nuestro propio placer.NUESTROS CUERPOS DE MUJERES NO SON LOS CAMPOS DE SUS BATALLAS, Sencillamente son NUESTROS CUERPOS.
Ben cordialment y muy enfafada. Ontinyent, 17-03-09.

Tomado de la Xarxa Mediterrània Periodistes Visió de Gènere

24 de diciembre de 2008

Oscar William Calvo habló para el país

Apartes. Con motivo de un aniversario más de su asesinato.

Fabiola Calvo

Oscar William Calvo Ocampo, un hombre,
un rumbero, un hijo y hermano, un político,
un soñador, un amigo, un padre, un joven que
dijo como joven lo que pensó. Con él, Colombia
tiene una deuda histórica.

Nunca le llamamos Oscar, ni Oscar William, siempre, para toda nuestra familia fue William. Luego en la vida pública, sus amigos y amigas salvo los de la infancia y juventud en Cartago, le llamaron Oscar, así Oscar a secas, un nombre con sonoridad, contundente, el nombre de un libra que mostró a Colombia en su corta vida pública, su faceta política, diplomática y soñadora, además del perfeccionismo que lo llevó a la entrega de lo que más deseaba.
Oscar William no fue un nombre que saliese de los tantos libros de Vargas Vila que leyera mamá y de los otros tantos que llevaba el viejo a casa. No, el nombre fue propuesto por las vecinas que lo llevaban y traían en brazos lejos de saber los acontecimientos 32 años después.
Fue la vida de William corta e intensa, inmersa en el momento que le correspondió vivir: Una familia acorde con las normas católicas aunque no fervorosa practicante; estable, padre trabajador y madre dedicada a sus hijos. Un país que vivía una cruda violencia en el campo y que registraban los medios en esa prensa escrita que papá llevaba cada noche a casa y unos muertos que traía día a día el rio La Vieja en nuestro pequeño pueblo de 30 mil habitantes.
Claro que esa violencia no quedó impresa en los primeros cuatro años de vida de William en Pereira, ciudad que siempre tendría asociada al tetero que mamó hasta esa edad y que escondía cuando mamá nos permitía sentarnos en el portón de la casa para ver salir a los niño y niñas del colegio o ver regresar a nuestros hermanos y hermana de sus estudios; asociada a a los juegos con una pelota detrás de nuestra casa en la calle 27 con 8; al carro con balineras que construían nuestros hermanos Héctor y Jairo para bajar rodando por la cuesta.
Un día cualquiera nos trasladamos a Cartago, llegamos a una casa grande, sin más muebles que los indispensables, ubicada al lado de la carrilera. Nos decían los vecinos que por allí pasaba todas las noches un tren fantasma, con hombres que ya habían muerto. Nos desvelamos muchas veces esperando que pasara pero nunca lo vimos pero si escuchamos el sonido característico de esos viejos trenes, los que de verdad pasaban.
...
Al lado de la actividad social y política llegaron los primeros amores, Hirma con H, Stella y otras tantas jóvenes que jugaban a tomarse en serio la vida. La verdad es que los días de William siempre fueron intensos, aún en ese nacimiento a la vida política, en ese despertar y aprendizaje del abc. Pero no dejamos de ir a la piscina o al parque de La Isleta aunque otras salidas, yo las prefería con el Héctor por rumbero, William estaba demasiado pequeño y Jairo con su sentido de intelectual sólo me invitaba a reuniones a cine o a teatro.
...
Así entre la cotidianidad, la familia y el compromiso político llegó a sus 28 años al Comité Central y al Comité Ejecutivo. Luego sería el vocero Oficial del Partido y el EPL en el proceso de diálogo y negociación con el gobierno de Belisario Betancur quien lo llamó para hacer parte de la Comisión de Paz. Durante este periodo lanzó la propuesta más atrevida que la izquierda hiciese: Una Asamblea Nacional Constituyente elegida por el constituyente primario, el pueblo, el ciudadano, la ciudadana con el objetivo de reformar la constitución para abrir paso a un proceso democrático en Colombia. Ese fue el origen de la actual constitución de 1991.
El 20 de noviembre de 1985 el centro de Bogotá fue militarizado. ¿Por qué? Cerca de las siete de la noche lo sabríamos. Oscar William Calvo Ocampo, fue asesinado en la carrera 13 con calle 42, dentro de una farmacia junto a Alejandro Arcila y Ángela Trujillo, dirigentes de la Juventud Revolucionaria de Colombia.
Fue asesinado con tan sólo 32 años, fue asesinado por el ejército tal como lo dieron a conocer diferentes organizaciones de Derechos Humanos en Europa en un voluminoso documento “Terrorismo de Estado en Colombia”.
Murió un hombre, un político brillante, un rumbero, gozador de la vida, un avanzado para su momento, un hijo que reclamaba mimos y la lentejas que hacía su madre, un dirigente que le dedicó su vida entera a la revolución, a un cambio que nunca vio y que no hemos visto.

30 de septiembre de 2008

Colombia necesita una izquierda de centro

En la casa, la oficina, el bus, la cantina, la cafetería, las colombianas y colombianos hablamos de política. Lo hacemos todos los días, no sólo por las consultas internas de los partidos que se harán el próximo 26 de octubre sino por la urgencia de un cambio que no está ni en la selva ni en las propuestas del inquilino de la casa de Nariño.

Colombia necesita un partido de izquierda centro que defienda y profundice los alcances del espíritu de la constitución de 1991.
Un partido que responda a las necesidades de aquí, que no importe propuestas. No cabe el neoliberalismo, no cabe la socialdemocracia (se consolidó en países industrializados que dependían de otros países sin ese derecho), no cabe…no cabe…construyamos nuestro propio camino.
Que llegue a los sitios más recónditos de este país y que lo integren hombres y mujeres de todos los sectores sociales.
Un partido que de sepultura a las acciones neofascistas que han logrado desestructurar el recorrido de procesos democráticos.
Un partido que diga no a la guerra, no a las armas y su camino sea el de la negociación.
Un partido que des institucionalice las prebendas, el clientelismo y la corrupción.
Que diga no a las nuevas élites de la vieja izquierda que empiezan a tomar forma.
Un partido que con una nueva forma de hacer política, no copie los vicios de los viejos partidos. Abierto, pluralista, solidario y con vocación de construir desde muchas voces.
Un partido que sepa que la política no son sólo las elecciones.
¿Cuánto más podemos agregarle al Partido de Izquierda Centro que necesita este país?

6 de agosto de 2008

Chocó/ Niños embera continúan muriendo por indolencia estatal

COMUNICADO OREWA

Mientras el gobierno nacional alardea de sus logros los niños indígenas del Chocó se siguen muriendo por desnutrición

SIEC. Actualidad Étnica, 25/07/2008, La Asociación de Cabildos Indígenas del Chocó nuevamente llama la atención de la opinión publica nacional e internacional sobre la grave situación de salud de los pueblos indígenas en el Departamento del Chocó.

El pasado 14 de Julio de 2008, fueron trasladados desde la comunidad de Conondo, ubicada en el resguardo Indígena Tahami del Alto Andágueda municipio de Bagado, hasta Quibdó, 17 niños y niñas junto con sus madres, con problemas graves de desnutrición, enfermedades gastrointestinales, TBC y otras que ya han causado la muerte de cinco infantes al interior de la comunidad.

El día 16 fueron remitidos otros 14 infantes y 15 adultos en las mismas circunstancias. Aunque esta emergencia está siendo atendida por CAPRECOM e ICBF, queda una vez más en evidencia que la situación de crisis alimentaria y de salud en todas las comunidades indígenas del Departamento del Chocó es grave y requiere no solo de la coordinación de todas las instancias gubernamentales sino de acciones contundentes para darle solución a esta problemática y nuestros pueblos no sigan muriendo.

La información que posee la Asociación es que del Alto Baudó, en el Resguardo de Catrú se requiere la evacuación de por lo menos 75 niños y adultos indígenas que se encuentran en las mismas condiciones.

Las causas están siendo generadas en algunas zonas por la restricción que impone la Fuerza Pública a la entrada de alimentos a las comunidades indígenas aduciendo que son “para la guerrilla”, incluso comida que es para los restaurantes escolares y los desayunos infantiles. En otras zonas, algunos de los productos de pan coger no se han podido cosechar dado que - es ha entrado “enfermedad y se han secado”, cuando no se lo comen los actores armados, quienes también restringen a los indígenas la posibilidad de ir a sus fincas.

No queremos que mueran más niños y niñas por desnutrición. Esta grave situación está demostrando la falta de acciones tendientes a prevenir la morbimortalidad materno infantil. El servicio de salud no llega a las comunidades indígenas y los enfermos no alcanzan a llegar a los servicios por las distancias tan lejanas y de difícil acceso y cuando llegan a la ciudad la tramitomanía y el paseo de la muerte no sólo acaban con la paciencia, sino con la vida de los pueblos indígenas.

Hacemos un llamado al Gobierno Nacional, a las instituciones prestadoras del servicio de salud como a la ARS que tienen contratos para atender el régimen Subsidiado para pueblos indígenas y a los organismos de control para que se organice un plan permanente de atención y para que se le de seguimiento a los acuerdos y obligaciones que tiene las diferentes entidades.

Por ultimo hacemos un llamado a la ciudadanía del Departamento para que colaboren con la Casa de Recuperación de enfermos que tenemos en la Vía a Yuto, sector puente Cabi con toldillos, colchonetas, pañales y elementos de aseo

Consejo de Autoridades

http://www.etniasdecolombia.org/actualidadetnica

28 de mayo de 2008

Asesinaron a un poeta

Para: Amparo, Fabiola, Pastora, Oscar Iván y familia.


Muy temprano conocimos la trágica noticia del asesinato de Andrés Felipe a manos de los victimarios de siempre. Una voz más de denuncia que silencian en Colombia ante la sórdida y cómplice mirada del poder y sus distintos resortes. Con el crimen de Andrés Felipe no sólo han asesinado a una flor en primavera como diría en su momento el también asesinado poeta Jesús Chucho Peña, sino que los perpetradores de la peor laya han querido acabar una vez más con el valor cívico de quienes no se resignan a vivir en medio de la mentira, la corrupción, y, sobre todo, aceptando como normal todas las infamias que en el país se cometen por quienes se consideran legitimados para actuar con total impunidad y villanía.
Han cegado la vida de Andrés Felipe, es decir, han acabado con el río caudaloso que serpenteaba entre sus entraña; también han silenciado la guitarra que habitaba en su voz y sus manos, de igual modo, los perpetradores se fueron contra su palabra y su verso sencillo pero no menos duro, rocoso y demoledor.

Se ha marchado o mejor han hecho que el poeta se marche del reino de la vida antes de tiempo, sin embargo, Andrés Felipe, sin duda, tu palabra resonará hoy y siempre en nuestro corazones y guiará como tantas otras nuestro camino en la búsqueda y construcción de una sociedad en donde sea digno vivir y en donde uno llegue a morirse sólo de viejo y contando anécdotas.

Desde aquí y ahora hago llegar mis más sentido pésame a la familia de Andrés Felipe y asumo este dolor vuestro como propio, y ello en virtud de los lazos indisolubles que me unen de distintos modos a ustedes.

Hasta siempre,

Hugo paternina Espinosa.

16 de abril de 2008

Soy feminista

Nunca he declarado la guerra a los hombres; no declaro la guerra a nadie, cambio la vida: soy feminista. No soy ni amargada ni insatisfecha: me gusta el humor, la risa, pero sé también compartir los duelos de las miles de mujeres víctimas de violencia: soy feminista. Me gusta con locura la libertad más no el libertinaje: soy feminista. No soy pro-abortista, soy pro-opción porque conozco a las mujeres y creo en su enorme responsabilidad: soy feminista. No soy lesbiana, y si lo fuera ¿cuál sería el problema? Soy feminista. Sí, soy feminista porque no quiero morir indignada. Soy feminista y defenderé hasta donde puedo hacerlo a las mujeres, a su derecho a una vida libre de violencias. Soy feminista porque creo que hoy día el feminismo representa uno de los últimos humanismos en esta tierra desolada y porque he apostado a un mundo mixto hecho de hombres y mujeres que no tienen la misma manera de habitar el mundo, de interpretarlo y de actuar sobre él. Soy feminista porque me gusta provocar debates desde donde puedo hacerlo. Soy feminista para mover ideas y poner a circular conceptos; para deconstruir viejos discursos y narrativas, para desmontar mitos y estereotipos, derrumbar roles prescritos e imaginarios prestados. Soy feminista para defender también a los sujetos inesperados y su reconocimiento como sujetos de derecho, para gays, lesbianas y transgeneristas, para ancianos y ancianas, para niños y niñas, para indígenas y afrodescendientes y para todas las mujeres que no quieren parir un solo hijo más para la guerra. Soy feminista y escribo para las mujeres que no tienen voces, para todas las mujeres, desde sus incontestables semejanzas y sus evidentes diferencias. Soy feminista porque el feminismo es un movimiento que me permite pensar también en nuestras hermanas afganas, ruandesas, croatas, iraníes, que me permite pensar en las niñas africanas cuyo clítoris ha sido extirpado, en todas las mujeres que son obligadas a cubrirse de velos, en todas las mujeres del mundo maltratadas, víctimas de abusos, violadas y en todas las que han pagado con su vida esta peste mundial llamada misoginia. Sí, soy feminista para que podamos oír otras voces, para aprender a escribir el guión humano desde la complejidad, la diversidad y la pluralidad. Soy feminista para mover la razón e impedir que se fosilice en un discurso estéril al amor. Soy feminista para reconciliar razón y emoción y participar humildemente en la construcción de sujetos sentipensantes como los llama Eduardo Galeano. Soy feminista y defiendo una epistemología que acepte la complejidad, las ambigüedades, las incertidumbres y la sospecha. Sé hoy que no existe verdad única, Historia con H mayúscula, ni Sujeto universal. Existen verdades, relatos y contingencias; existen, al lado de la historia oficial tradicionalmente escrita por los hombres, historias no oficiales, historias de las vidas privadas, historias de vida que nos enseñan tanto sobre la otra cara del mundo, tal vez su cara más humana. En fin soy feminista tratando de atravesar críticamente una moral patriarcal de las exclusiones, de los exilios, de las orfandades y de las guerras, una moral que nos gobierna desde hace siglos. Trato de ser feminista en el contexto de una modernidad que cumple por fin sus promesas para todos y todas. Como dice Gilles Deleuze "siempre se escribe para dar vida, para liberarla cuando se encuentra prisionera, para trazar líneas de huida". Sí, trato de trazar para las mujeres de este país líneas de huida que pasen por la utopía. Porque creo que un día existirá en el mundo entero un lugar para las mujeres, para sus palabras, sus voces, sus reivindicaciones, sus desequilibrios, sus desórdenes, sus afirmaciones en cuanto seres equivalentes políticamente a los hombres y diferentes existencialmente. Un día, no muy lejano, espero, dejaremos de atraer e inquietar a los hombres; dejaremos de escindirnos en madres o putas, en Marías o Evas, imágenes que alimentaron durante siglos los imaginarios patriarcales; habremos aprendido a realizar alianzas entre lo que representa María y lo que significa Eva. Habremos aprendido a ser mujeres, simplemente mujeres. Ni santas, ni brujas; ni putas, ni vírgenes; ni sumisas, ni histéricas, sino mujeres, resignificando ese concepto, llenándolo de múltiples contenidos capaces de reflejar novedosas prácticas de sí que nuestra revolución nos entregó; mujeres que no necesiten más ni amos, ni maridos, sino nuevos compañeros dispuestos a intentar reconciliarse con ellas desde el reconocimiento imprescindible de la soledad y la necesidad imperiosa del amor. Por esto repito tantas veces que ser mujer hoy es romper con los viejos modelos esperados para nosotras, es no reconocerse en lo ya pensado para nosotras, es extraviarse como lo expresaba tan bellamente esta feminista italiana Alessandra Bocchetti. Sí, no reconocerse en lo ya pensado para nosotras. Por esto soy una extraviada, soy feminista. Y lo soy con el derecho también a equivocarme.

Florence Thomas
Cofundadora del grupo Mujer y Sociedad
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS

UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA
Marzo, 2008