Ponencia presentada al Seminario Internacional Ciudades seguras ¿De cuál seguridad estamos hablando?
Realizado en Medellín, Colombia en julio, 2007
Silvia María García Ángel
Corporación Para La Vida Mujeres que Crean
Ciudad
¡Esta ciudad!
Esta ciudad me aterra
Y también me alucina
Esta ciudad me viola
Me escupe, me mata
Me atraca en las esquinas
A veces me acaricia
A veces me extorsiona
A veces me corrompe
Me apaña, me asfixia
¡Esta ciudad cabrona!
(Ángela Martínez)
El nombre que da título a esta ponencia, “Ciudades Seguras para las mujeres”, no es una afirmación. Es en realidad un gran interrogante que recorre los pliegues de nuestra piel, de nuestro ser como mujeres. Pero es sobre todo, un clamor a buena parte de la sociedad, que sigue siendo indiferente frente a lo que pasa con más de la mitad de su población.
Nos dicen que la seguridad es hoy la consigna. En su nombre, el planeta está inmerso en una demencial confrontación armada, en un monumental retroceso frente a los pactos históricos logrados en materia de convivencia y reconocimiento de los derechos humanos.
En nuestro país también, la seguridad es el horizonte de la acción gubernamental y ella ha devenido, por mencionar solo algunas consecuencias, en impunidad, muerte e intransigencia.
Impunidad, en el mal llamado proceso de negociación con los grupos paramilitares, que está significando por ahora, no solo la seguridad del proyecto político-militar impulsado por ellos y sus aliados, sino también la seguridad de la evasión de muchas de las responsabilidades del Estado colombiano, al no evitar sus macabras rutas de muerte, control y expropiación.
Muerte e intransigencia, evidenciadas ahora dolorosamente con los once diputados del Valle del Cauca asesinados y que dan cuenta de la seguridad que las partes en confrontación militar buscan de sus idearios político-ideológicos y de sus peculiares conceptos de defensa de la vida.
La seguridad aquí y allá es sinónimo de militarización, de sospecha, de imposición de la uniformidad, de pensamiento único. En todas partes un enemigo, una permanente sensación de amenaza, por doquier la ideología del miedo. Esta idea de seguridad justifica las guerras preventivas, los rescates a sangre y fuego, la violación de los derechos humanos.
Como siempre, el fin justifica los medios y los daños colaterales, dicen ellos, bien ameritan la imposición de la democracia y la defensa de la vida. Pero estos son conceptos abstractos, ciertamente lejanos a la vida y a la libertad.
Esta no es la seguridad que buscamos las mujeres, ni para nosotras ni para nadie. Creemos que la seguridad tiene que transitar hacia novedosas formas de cuidado y protección que privilegien el valor y significado de cada vida y el compromiso profundo con la libertad, la diversidad y las diferencias humanas.
Tamaña tarea, en una sociedad global signada por la bobalización norteamericana, las lógicas imperiales, la sacralización del capital, la glorificación de la guerra, la mitificación de héroes armados, la banalización del dolor, la preeminencia del espectáculo, la re-colonización de cuerpos y mentes. La lista es interminable, pero sin duda, los hilos invisibles de este entramado, están logrando arrinconar la vida de millones de seres humanos a una difícil sobrevivencia y a una intolerable indignidad.
¿Cuál es, podemos preguntar ya, el telar que permite crear esta urdimbre de desolación? ¿Dónde están esas manos invisibles que guían los hilos sombríos de este entramado perturbador?
Con profunda convicción y certeras constataciones históricas, sociológicas, antropológicas, las mujeres -al menos muchas- afirmamos que el causante es un sistema socio-sexual y cultural que se afinca en la superioridad y centralidad de los hombres y en los valores asociados a lo masculino.
La historia de la cultura humana es antigua y milenaria. Las primeras humanas y humanos modernos se reconocen desde hace 120.000 años. Se tiene evidencia de arte religioso centrado en la imaginería sexual que data de hace 20.000 años. La Venus de Willendorf, estatuilla en piedra caliza de la diosa grávida de la antigüedad fue esculpida hace 27.000 años.
Riane Eisler, en sus magníficas obras “Placer sagrado” y “El cáliz y la Espada” demuestra que la tendencia original de esas primeras comunidades humanas era hacia lo solidario. Estructuradas sin jerarquías, las diferencias no se vivían como desigualdad, asunto particularmente significativo para las mujeres. Pero hace 5.000 años factores diversos y complejos como sequías, desertificación, hambrunas, caos y estrés condicionaron la emergencia de una nueva manera de organización social que Riane, así como otras autoras y autores no dudan en nombrar como la instauración de un modelo dominador, que hoy nombramos como patriarcado.
El patriarcado, inaugura la violencia como forma estructurante de las relaciones sociales, violencia que en sus raíces es negación de lo femenino.
Este sistema se edifica sobre la eliminación de la Gran Diosa Madre, representación simbólica de la integración, de la unidad paradojal pero posible de los opuestos. Ella expresaba la valoración de los vínculos entre mujeres, hombres, naturaleza y cosmos, fundados en el amor, la confianza y lo creativo.
En esos tiempos se tenían la vivencia y la comprensión de que el poder supremo se expresaba en dar, nutrir e iluminar la vida. Las relaciones entre mujeres y hombres estuvieron marcadas por la inclusión y no por la exclusión, por la integración y no por la separación, por la unificación y no por la fragmentación, por la comprensión y no por la intolerancia.
El horizonte simbólico de la Gran Diosa, permitió la estructuración de sociedades caracterizadas por la regularización de los antagonismos y los opuestos, promoviendo por esta vía una mejor y posible concordia social y cultural.
Con la aparición de los dioses guerreros y sus múltiples rostros masculinos, hoy nos es difícil entender la re-unión de la polaridad, que el antagonismo y la contradicción no significan combate, eliminación, borramiento. Perdimos el sentido de la unidad entre luz y oscuridad, naturaleza y cultura, amor y odio, conciencia e inconsciente, razón y emoción, vida y muerte, cuerpo y alma, alfa y omega, femenino y masculino.
El patriarcado, con sus símbolos guerreros, produjo una gran escisión, un quiebre esencial, que rompió las conexiones y estableció otro orden cuyas consecuencias padecemos hoy en la demente destrucción de nuestro entorno natural, en la violencia estructural contra las mujeres, en la estigmatización del otro diferente que no encaja con los modelos de los centros de poder religioso, político o neoliberal.
El patriarcado estableció la fragmentación, jerarquizó los opuestos, estigmatizando a unos y sobrevalorando a otros. En este complejo proceso cultural y psíquico, el género masculino usurpó entonces como patrimonio, entre otras muchas virtudes, la razón, la fuerza, la trascendencia, el protagonismo y el coraje. Al género femenino, en cambio, solo se le podían reconocer defectos e imperfecciones: la emoción, la debilidad, la inmanencia y la fragilidad.
Mítica, histórica y psíquicamente se nos ha despojado de los significados profundos de esa lejana construcción simbólica, expresión de las lúcidas comprensiones de lo humano y de la multiplicidad de relaciones posibles entre los seres humanos.
La cultura occidental como hoy la disfrutamos y padecemos, es también el producto de una guerra contra lo femenino y lo que representa en cuanto develamiento de todo lo humano con sus sombras y luces, su bondad y maldad, sus fortalezas y debilidades. Esta guerra, cercenó los sentidos y significados de la integración, la inclusión y la unidad. Nuestra cultura nace de la eliminación simbólica y real de los referentes asociados a la Gran Diosa y con esto se instaló la milenaria exclusión y dominación sobre las mujeres.
La lógica patriarcal, contiene en sus fundamentos un libreto único que se expresa en la cultura, la política, la economía. Por ello, esta no se agota en todas las expresiones de la discriminación y la violencia contra las mujeres. Ella se expresa también en la dominación de los pueblos mediante la guerra y en la mercantilización de la naturaleza, destruyendo a su paso la memoria de la vida en su largo proceso evolutivo. Igualmente en la acumulación codiciosa y arrogante de unos pocos y el empobrecimiento cada vez más escandaloso de muchas mujeres y hombres, despojando a millones de seres humanos de la oportunidad de desarrollar sus múltiples potenciales.
Se preguntarán ustedes… ¿Qué tiene que ver todo esto con el tema que nos convoca a este seminario, con el asunto particular de ciudades seguras para las mujeres?
Pues tiene que ver todo. Las ciudades son un constructo histórico y social. Reflejan en consecuencia las luchas y la confrontación de intereses y valores entre quienes las disfrutan, las usurpan y las padecen. En ellas están presentes los sueños, esperanzas y visiones de sus habitantes. Pero también dan cuenta de los miedos, la desolación, las identidades negadas, los cuerpos violentados y las voces olvidadas de muchas mujeres y hombres cuya vida discurre, o mejor se escurre, en estos paisajes urbanos.
Las ciudades no son neutrales ni asexuadas. Son escenario de relaciones sociales, políticas y culturales, por esto en ellas también se reflejan los estereotipos aún vigentes sobre mujeres y hombres, así como las desiguales relaciones entre unas y otros.
En su origen, las ciudades fueron creadas para el ejercicio de las libertades, masculinas por supuesto. En consecuencia ellas reprodujeron la separación entre la esfera privada y la pública, así entonces las mujeres en la casa y los hombres en el trabajo, la política, las ciencias, el arte.
Esta impronta original, se mantiene en nuestras ciudades contemporáneas, observable en la organización del territorio: zonas para la producción, para el comercio, para la vivienda, para el ocio, para la administración pública. Segregada, zonificada, dividida por áreas, la malla vial y el automóvil son el vínculo por excelencia entre los pedazos de ciudad. Es poco el espacio para la sociabilidad, para el encuentro, para la charla, para la lúdica.
En el caso de las mujeres, que no abandonaron la casa pero ingresaron al espacio público –espacial y político- que se insertaron al mercado laboral, por no decir a la búsqueda incierta de ingresos para la sobrevivencia, la ciudad es un inmenso laberinto que consume su tiempo, al igual que aumenta su cansancio y ansiedad para llevar y recoger su prole de la escuela o del jardín infantil; para hacer las compras, pagar las cuotas, llevar a alguno de sus familiares al centro médico, asistir a las mal llamadas reuniones de padres de familia, esto pues por lo general casi siempre son las madres las que asisten. En fin, la lista es de no acabar.
La doble y triple jornada, pues se añade el trabajo comunitario, es para la mayoría de las mujeres una realidad incuestionable. Estudios bien documentados, señalan que las mujeres realizan mayores desplazamientos, los cuales por lo general hacen a pie. Este zigzagueante caminar es la búsqueda extenuante por compatibilizar su trabajo en la esfera pública, que incluye el ámbito de la economía, con las responsabilidades familiares y domésticas.
Las mujeres que tienen auto, al menos muchas, no se libran de las tareas asociadas a las funciones familiares. Tal vez ganan tiempo, aunque ahora ello es difícil de valorar, dada la preeminencia de los automóviles en el funcionamiento de la ciudad, los cuales ya son demasiados para las vías existentes y claro, para mantener la calidad del aire.
La movilidad de las mujeres en la ciudad, las condiciones del transporte público, el trazado de las vías, las rutas, las paradas, la seguridad, la funcionalidad no son factores que se tienen en cuenta a la hora de tomar decisiones al respecto. Valdría la pena, ahora que se aproxima la puesta en marcha del Metroplus, ver con ojos de mujer, las facilidades o dificultades que propiciará.
Los buses para dar otro ejemplo, no están diseñados para acoger a las mujeres con sus paquetes, con las niñas y niños que cargan o las personas ancianas o enfermas que acompañan. Esto sin hablar de los apretujones, aprovechados por caballerosos amigos de impunes y forzados deleites sexuales.
Y ya que hablamos de este asunto del transporte, como no hablar también de los riesgos que corremos las mujeres en los taxis. Varias denuncias señalan la ocurrencia de violaciones al utilizar este medio de movilización.
La ciudad es una realidad espacio-temporal que es diferente para mujeres y hombres. Por ello, entre otros asuntos, las decisiones de las mujeres para aceptar un empleo o proveer sus ingresos están mediadas por la cercanía a su lugar de residencia. Esto sin duda es un obstáculo invisible pero real que afecta a un gran sector femenino. Sin embargo, también hay que decirlo, esta situación es inversamente proporcional a la cualificación y estatus social de las mujeres.
La cuidad planificada es la proyección de urbanistas y políticos, hombres por lo general en lugares de poder, que proyectan sus intereses, necesidades y representaciones. La pregunta entonces es ¿cómo acogen las ciudades a sus mujeres? ¿Cómo responden a sus necesidades?
La respuesta es incierta, las mujeres estamos cambiando pero las ciudades no. Hasta ahora los hechos y los datos nos indican que la violencia en la casa y en la calle son persistentes, la violencia, el abuso y la explotación sexual de jóvenes y niñas es alarmante. La pobreza tiene rostro de mujer, en la migrante, en la desplazada por el conflicto armado, en la vendedora ambulante, en fin en miles de mujeres pobladoras de nuestros barrios populares. Las mujeres se convirtieron en generadoras de ingresos, pero no cuentan con servicios de apoyo para las responsabilidades familiares y domésticas.
La historia de nuestras ciudades latinoamericanas es la expresión de las luchas permanentes por hacer parte de ellas, luchando por pedazos de esperanza y de significación para hacer retroceder las fronteras de la exclusión. La ciudad impone límites y prohibiciones que se transgreden con violencias. Pero también se infringen con irreverencia, tozudez y conciencia del derecho a la ciudad.
La cuidad no es paisaje urbano es sobre todo la vida de sus pobladoras y pobladores. Su historia, está ligada a las mujeres y hombres que la han construido. En este punto vale la pena honrar a las mujeres, constructoras de barrios y ciudades, quienes huyendo de la guerra y la pobreza o expulsadas por la expropiación de sus terruños, crearon barrios, lucharon por un refugio al que llamaban vivienda, se organizaron para conseguir los servicios públicos básicos, la escuela, el centro de salud, la zona de juegos comunitarios y también sus centros de culto religioso. Ayer fueron las migrantes, hoy son las desplazadas que reconstruyen redes sociales y comunitarias para no sucumbir al dolor y arañar un retazo de futuro digno para sus familias.
El aporte invisible de las mujeres, su presencia en la economía, en la cultura, en la reproducción social no se refleja en las instancias de decisión y representación. Son tantos los obstáculos, tantos los miedos, tan profunda la interiorización de la menor valía que aún no nos animamos. Pero también es tan eficaz la dominación simbólica que anida en el inconsciente de nuestra sociedad, que por doquier encontramos barreras invisibles para incidir y participar en las decisiones que afectarán nuestras vidas. Estos son los famosos techos de cristal.
¿Dominación simbólica? se preguntarán. Si, es aquello que nos permite ver normal lo que es aberrante y está instalado en nuestras mentalidades y en la cultura. Ella por ejemplo se refleja en la escogencia de los símbolos que dan sentido y valor a la memoria, al re-conocimiento de las raíces de nuestra identidad, de nuestros hitos y de nuestra cotidianidad. Los monumentos, los nombres de las calles, de los edificios, de las plazas, dan cuenta de ello, de la signicación otorgada, pues las cosas no son lo que son sino lo que significan.
Si observamos con detenimiento, “ilustres” conquistadores y colonizadores, pero también guerreros libertadores, banqueros, gerentes, ingenieros y políticos pueblan nuestro itinerario por la ciudad. Por ningún lado nuestra origen indígena o afro, tampoco nuestro mestizaje, nacido del genocidio y la violación de nuestra ancestras indias.
Hasta hace muy poco, las mujeres estábamos ausentes, nuestra impronta histórica en la ciudad borrada. Por fortuna, ahora en Medellín, transitamos por avenidas y calles que nos hablan de María Cano, de Rosita Turizo y de otras mujeres. Muchas personas tendrán que preguntarse quienes son ellas, que han hecho. La tozudez de algunas mujeres de la administración municipal y la voluntad política de este Concejo han hecho posible empezar a cambiar un orden simbólico androcéntrico, centrado en gran medida en personajes masculinos, protagonistas de la conquista, la colonización y las guerras de independencia.
Por las venas de nuestras ciudades circulan altas dosis de testosterona. No de otro modo pueden explicarse las prácticas sociales que predominan: competencia, desarrollo económico, negocios, rentabilidad, especulación, violencias, producción, cemento, individualismo, segregación, fuerza, conquista.
En nuestra querida Medellín, los efectos visibles de tales compulsiones han dejado huellas dolorosas en nuestra historia reciente. El afán de lucro, de éxito y de pujanza, presente en la médula de esta cultura paisa, ha generado sin duda, empresa, riqueza y muchos logros por los cuales sentir orgullo. Pero también ha derivado en la prosperidad de la ilegalidad y la corrupción. Con un Estado ausente durante varias décadas en muchas zonas empobrecidas de la ciudad, la tragedia explotó. Las extremas formas de violencia que padecimos, comunicaron en su sin razón, la existencia de miles de personas excluidas, que arañando pedazos de montaña se aferraban a una mísera existencia. Ante nuestros ojos se desarrolló el genocidio de miles de jóvenes, víctimas y victimarios, que cambió la estructura demográfica de la población.
Nuestra historia reciente está marcada por narcotráfico, sicariato, justicia por mano propia y seguridad proporcionada primero por milicias guerrilleras y luego paramilitares. En la otra orilla, gobernantes negligentes y muchos empresarios y comerciantes haciendo ostentación de sus ganancias, en cómodos condominios de Miami.
En el plano urbano también se ha reflejado el usufructo comercial de la ciudad. Aunque empezamos a ver correctivos, como desconocer la poca generosidad con aceras y zonas peatonales, las insuficientes áreas verdes y plazas para el encuentro en el centro y en los barrios, el retiro de bancas en los parques, la demolición de referentes históricos y de nuestro patrimonio arquitectónico para dar paso a moles de cemento.
La pujanza de la raza, dicen muchos… perdónalos por que no saben lo que dicen, las razas no existen, todas y todos en este planeta somos descendientes de una Eva ancestral africana.
Sin duda, nuevos aires refrescan la ciudad. Pero los cambios no serán sostenibles y más profundos, si en la euforia de las muchas transformaciones evidentes, dejamos de lado el encuentro colectivo y diverso para reconocer causas y responsabilidades de las muchas tragedias que hacen parte de nuestra historia.
Es necesario repensar la ciudad y las micro ciudades que la integran, pero no solo eso, requerimos emocionar con ella, como diría el biólogo chileno Humberto Maturana. Necesitamos conjuntar razón y emoción, racionalidad y solidaridad para dar paso a cambios sustantivos en nuestras mentes y corazones así como en las prácticas de poder signadas por la acumulación, el individualismo y la indiferencia.
Este reto, es ahora más que nunca un imperativo, pues las políticas neoliberales y el modelo económico en curso están agravando las condiciones de vida en las ciudades, profundizando los problemas estructurales.
Con lo dicho hasta ahora, podemos afirmar que la ciudad es paradoja, es mutación, es interrogante, es pregunta abierta al futuro.
Para las mujeres, la pregunta por el presente y el futuro es vital, pues la ciudad continúa siendo un ámbito hostil y poco seguro para nuestro desarrollo pleno. No son solo las violencias y el maltrato, que poco disminuyen. Son también la pobreza, los múltiples esfuerzos por la nutrición y la seguridad alimentaria, las viviendas precarias, la desconexión de los servicios públicos, las rutas de la muerte buscando servicios de salud, los obstáculos para realizar un aborto en los términos de la sentencia de la corte, las muertes que continúan por los abortos clandestinos.
También está la tiranía de un modelo corporal, que está produciendo la pandemia de la bulimia y la anorexia. Está el consumismo, que está llevando a muchas jóvenes a la aventura incierta de la prostitución, presas fáciles de los comerciantes del sexo.
Están las desplazadas, las de antes y las de ahora, en una ciudad poca hospitalaria con ellas, pero con los brazos abiertos a extranjeros, muchos de ellos ansiosos por hacer buenos negocios.
Están las mujeres en muchos barrios, viviendo una tensa calma, con ojos vigilantes sobre sus familias, sus organizaciones y sus vidas. La desmovilización todavía no es una paz cierta y mucho menos una posibilidad real de reconciliación.
El concepto de seguridad, adquiere significaciones diferentes para las mujeres, entendiendo que somos múltiples y diversas: niñas, jóvenes, desplazadas, trabajadoras en la calle, pobladoras de barrios populares, mujeres en ejercicio de prostitución, empresarias, profesionales, académicas.
El concepto de seguridad para las mujeres no está asociado solamente a las posibilidades de disminuir daños, riesgos o amenazas. La inseguridad es también desazón, miedo, incertidumbre, desconfianza. Es piel lacerada, cuerpo borrado y expropiado. Para las mujeres, la seguridad está ligada a la aspiración de SER, al desarrollo de nuestra autonomía, a la urgencia de adquirir una significación, primero para nosotras y luego para los otros. A la urgencia de lograr un desarrollo pleno, vital y creativo.
Queremos una ciudad, nuestra casa grande como dice la Red de Mujeres Populares, que propicie el logro de tales aspiraciones. La ciudad tenemos que re-crearla para que mujeres y hombres podamos desarrollarnos y relacionarnos desde valores de ciudadanía, solidaridad, sentidos de colectividad y enriquecimiento en la diversidad, Aspiramos a una ciudad que construya democracia plena en la economía, en la política, en la cultura. Una ciudad que incluya, donde todas y todos quepamos.
El derecho a la ciudad, es un derecho reconocido en el marco internacional y propiciar ciudades seguras para las mujeres es un tema de preocupación global.
Foros internacionales intergubernamentales, así como declaraciones diversas dan cuenta de un asunto que no es de poca monta. He aquí algunas de ellas:
- Declaración mundial de Iula sobre las mujeres en el gobierno local (Zimbabwe- 1.998)
- Declaración del Congreso Fundador de “Ciudades y gobiernos locales unidos” (París-2.004)
- Carta europea de las mujeres en la ciudad (1.995)
- Declaración del Encuentro construyendo ciudades por la paz
- Declaración de Montreal sobre la seguridad de las mujeres (2.002)
- El libro blanco de Barcelona
Y aquí en nuestro país, concretamente en Bogotá, durante el año 2.004 se realizó la segunda conferencia internacional sobre seguridad para las mujeres, organizada por el programa Ciudades más seguras de Naciones Unidas.
La ONU por su parte, está empeñada en que los gobiernos locales avancen hacia la consecución de ciudades seguras para las mujeres, mediante el impulso de políticas, legislaciones, estrategias, medidas de prevención, tratamiento y castigo a las muchas formas de violencia contra las mujeres tanto en el ámbito privado como público.
En todas esas declaraciones hay planteamientos comunes:
- Aplicación de la ley de cuotas y participación en el poder local
- Transversalización del enfoque de género en la administración pública y en todas las políticas públicas.
- Transformaciones en la cultura que permitan eliminar los estereotipos sobre mujeres y hombres.
- Políticas públicas para democratizar el trabajo doméstico y transformar las dicotomías entre lo público y lo privado
- Presupuestos públicos que reflejen los intereses y necesidades de las mujeres
- Estadísticas oficiales que reflejen el uso del tiempo de las mujeres y visibilicen sus aportes económicos y culturales a través del trabajo doméstico, las actividades comunitarias, el servicio social
- Seguridad del sistema de transporte
- Información desagregada por sexos sobre desplazamientos, origen y destino de los viajes, para considerarlas en las políticas de movilidad
- Seguridad sin represión, privilegiando la prevención y la educación.
- Condiciones ambientales que propicien la salud, el cuidado de los bienes naturales y construyan una ciudad ambientalmente sostenible y disfrutable ahora y en el futuro.
- Horarios de las oficinas públicas y privadas que consideren las múltiples funciones de las mujeres.
En este listado tendríamos que incorporar la demanda por un sistema de justicia pronto, ágil e integral que no re-victimice a las mujeres, que sea solidario, en un marco de derechos, frente al dolor y las secuelas que dejan la violación de sus derechos humanos. Y hoy más que nunca protección, Verdad, Justicia y Reparación para las muchas mujeres víctimas de este conflicto armado que no termina. Esto sin hablar de la urgencia de un acuerdo humanitario, son muchas las mujeres que esperan a sus esposos, padres, hermanos.
Con nuestras voces y la voluntad de muchos sectores de la sociedad podemos proponer muchas medidas creativas para transformar las condiciones de vida de las mujeres de esta ciudad. ¿Por qué no, por ejemplo, pensar en señalizar los lugares de la ciudad más peligrosos sin estigmatizar? ¿En construir mapas de riesgo para las mujeres? Claro que tendríamos que excluir por ahora las casas –los sitios más peligrosos- pero sería un principio de protección y auto-protección de las mujeres
Muchas acciones nacidas de la insumisión de las mujeres han contribuido a cambiar visiones y prácticas frente a la población femenina y han obligado a los gobernantes a asumir acciones y compromisos que disminuyan los factores de discriminación e inequidad frente a las mujeres.
Este compromiso ha sido evidente en esta administración municipal. Contar con una Secretaría de las mujeres y un despacho de la primera mujer creativo y generador de debate público, es un patrimonio para la ciudad.
Necesitamos continuar con los cambios, re-conocer las raíces psíquicas, políticas, simbólicas, cotidianas que sostienen la cultura patriarcal. Si no vamos a las causas profundas, solo garantizaremos la seguridad de su reproducción y la perpetuación de las situaciones de inseguridad de las mujeres. La seguridad del modelo, es la inseguridad de las mujeres. Los cambios han de calar en la piel individual y colectiva de la ciudad, pues de lo contrario ser mujer es un peligro.
Urgen paradigmas inéditos que permitan rupturas profundas en un modelo que está demostrando ser hostil con la vida, la convivencia, la igualdad y la justicia.
Mucho son los avances, pero también es mucho lo que aún falta. Las leyes son necesarias pero insuficientes mientras no haya un compromiso ético, que lleve a considerar las problemáticas de las mujeres como asunto público y del máximo interés para el conjunto de la sociedad.
Por esto, Estado, gobiernos locales, sociedad civil e instancias de participación y decisión ciudadana como son los Concejos municipales, tendríamos que redefinir pactos y compromisos que permitan que los hombres resignifiquen su ser y estar en el mundo y las mujeres puedan avanzar en sentidos de confianza y orgullo por el solo hecho de serlo, desarrollando a plenitud su libertad y todas sus inmensas capacidades.
Así entonces la ciudad sería compartida y el poder un ejercicio conjunto de equipotencia, equivalencia y equifonía.
Deseo concluir con una cita de Marta Cecilia Vélez Saldarriaga, feminista antioqueña:
“Y aquí en nuestro país y en nuestra ciudad concretamente, pienso en las mujeres de Moravia y otras comunas, constructoras de un barrio y creadoras de formas alternativas y comunitarias, mujeres solas, jefas de hogar, llevando adelante proyectos que las más de las veces nos enseñan que hay otras formas del crear y del avanzar que no sean bajo las figuras del odio y de la destrucción”
Medellín, 7 de julio
24 de agosto de 2007
14 de julio de 2007
Nuestra memoria histórica: Recordar para construir
Fabiola Calvo Ocampo
“Todos me conocéis y me sabéis incapaz de callar. No aprendí a hacerlo en mis 73 años de vida. Y ahora no quiero aprenderlo. Callar, a veces significa mentir porque el silencio puede interpretarse como aquiescencia. Yo no podría sobrevivir a un divorciado entre mi conciencia y mi palabra, que siempre han formado una excelente pareja”.
Fueron palabras pronunciadas por Miguel de Unamuno en una célebre conferencia en la Universidad de Salamanca, el 12 de octubre de 1936.
Entre los asistentes se encontraba el General Millán Astray lo que no constituyó un obstáculo para que el filósofo subrayara en su discurso: “Venceréis pero no convenceréis”. Y 40 años duro la dictadura del Generalísimo Francisco Franco.
¿Callamos? ¿Hablamos? ¿Escribimos? ¿Recordamos? Nos enfrentamos a la pregunta ¿Qué es la memoria histórica? Algunos instalan la respuesta en Pierre Nora en la preparación de la conmemoración de la Revolución Francesa, pero el filósofo Theodor Adorno es quien nos adentra en la memoria para la mejora y calidad de la cultura política actual, así como para las nuevas generaciones de ciudadanos y ciudadanas, según nos recuerda el proyecto de Ley sobre Memoria Histórica, presentado por el grupo parlamentario en España, Ezquerra Republicana a la mesa de los diputados.
Y ¿qué nos viene a decir Adorno en su Mínima Moralia, publicada en 1951, acerca de la Memoria Histórica?
Comprenderlo, quizá es sencillo para la razón pero no simple para el corazón. Nos dice que es un derecho humano más, que es un requisito previo e ineludible para la consecución de la justicia.
Para él, sin memoria no puede existir justicia. Por eso recomendaba a las instituciones públicas formar a la ciudadanía a través del sistema educativo en valores e ideas democráticas mediante el cultivo activo del pasado. Esto es, ocuparse no sólo de la memoria de las víctimas, sino también de todos aquellos proyectos que no pudieron ver la luz, de todas las ilusiones perdidas, de las escuelas, de los maestros, la cultura y los derechos sociales.
En este momento en Colombia, doloroso decirlo pero es parte de nuestra realidad: una gran mayoría de nuestros jóvenes desconocen su pasado inmediato. O nadie se los cuenta o la institucionalidad borró y borra nuestra historia. ¿Cuánto hemos perdido?
Comprometernos con la memoria histórica es una reivindicación de los sin voz para hablar con nuestra voz; es un derecho de la sociedad y una obligación y un derecho de quienes tenemos conciencia de nuestro pasado histórico.
Destruyendo la memoria, no sólo destruyen la identidad colectiva sino la individual. No permitamos que con nuestro silencio se pierda la riqueza de un pasado. Ya los cambios generacionales empiezan a dar fe de ello.
No permitamos que el silencio, el miedo o la muerte trágica o natural de tantos protagonistas o, de quienes pueden legar sus testimonios, nos priven de los argumentos de un derecho.
Ellos y ellas perdieron sus vidas o los desaparecieron porque estaban al servicio de causas altruistas. Es nuestra obligación compensarlos-las con la recuperación de su memoria.
Hablemos de una memoria que rescata de ese pasado a seres en su exacta dimensión humana, a mujeres y hombres parte de un pasado del que es necesario rescatar enseñanzas y extraer y promover herramientas para la convivencia. El pasado no es un fósil, es vida y como vida debemos proyectarlo.
No pretendemos reescribir la historia sino concientizar, no buscamos adeptos sino sensibilizar desde la conmoción en el recuerdo de cada uno y cada una y cada uno de los colombianos. Hagámoslo desde la libertad de la falta de libertad para re-significar nuestra historia inmediata que, es en la que de verdad podemos aportar sólo con nuestra voz o nuestra letra y desde nuestro profundo amor a la vida.
Las experiencias más inmediatas de Argentina, España y el resto de Europa, además de otras más cercanas o lejanas, nos pueden aportar en nuestra intención y acción de recordar.
Retomemos parte del discurso que estuvo presente en las Jornadas sobre la Europa inacabada, realizado en la Escuela de Psicoanálisis en Madrid en diciembre-Enero 1997-1998:
“Freud estaba casi obsesionado con el recuerdo, era para él como un imperativo: recordad. Cuando el analizante no recuerda nada de lo olvidado o reprimido, lo vive de nuevo. No lo reproduce como recuerdo, sino como acto; lo repite, sin saber, naturalmente. ¿Y qué es lo se repite y se olvida? Repetimos todo lo que hemos incorporado ya a nuestro ser…”
“La ausencia de memoria conduce inexorablemente al vacío de las responsabilidades, por eso el psicoanálisis no puede prescindir de la memoria, es un rasgo distintivo frente a las psicoterapias que se fundamentan en el olvido. Privilegiar la conducta, el aquí y el ahora, no es otra cosa que olvidar, y no recordar es la antesala de la locura”.
También la Psicoanalista francesa Colette Soler, conocedora de lo que atañe a Europa después de dos guerras mundiales dijo en las mismas jornadas:
“El inconsciente sabe sobre aquello que la historia olvida, dado que existe una amnesia endémica de la humanidad que oculta las páginas de la vergüenza. Esa amnesia quiere producir un borramiento absoluto, arrojar las atrocidades de la historia a la inexistencia, lo que supone una doble aniquilación: no sólo se mata a las víctimas, sino que se les niega la posibilidad de perpetuarse en la memoria. Pero el inconsciente no olvida nada, conserva las marcas inscritas, al mismo tiempo sólo registra aquello que incumbe al goce. De la construcción de Europa, el inconsciente no sabe casi nada, pero sabe mucho de las guerras, de las atrocidades, y también de los actos heroicos”.
“Todos me conocéis y me sabéis incapaz de callar. No aprendí a hacerlo en mis 73 años de vida. Y ahora no quiero aprenderlo. Callar, a veces significa mentir porque el silencio puede interpretarse como aquiescencia. Yo no podría sobrevivir a un divorciado entre mi conciencia y mi palabra, que siempre han formado una excelente pareja”.
Fueron palabras pronunciadas por Miguel de Unamuno en una célebre conferencia en la Universidad de Salamanca, el 12 de octubre de 1936.
Entre los asistentes se encontraba el General Millán Astray lo que no constituyó un obstáculo para que el filósofo subrayara en su discurso: “Venceréis pero no convenceréis”. Y 40 años duro la dictadura del Generalísimo Francisco Franco.
¿Callamos? ¿Hablamos? ¿Escribimos? ¿Recordamos? Nos enfrentamos a la pregunta ¿Qué es la memoria histórica? Algunos instalan la respuesta en Pierre Nora en la preparación de la conmemoración de la Revolución Francesa, pero el filósofo Theodor Adorno es quien nos adentra en la memoria para la mejora y calidad de la cultura política actual, así como para las nuevas generaciones de ciudadanos y ciudadanas, según nos recuerda el proyecto de Ley sobre Memoria Histórica, presentado por el grupo parlamentario en España, Ezquerra Republicana a la mesa de los diputados.
Y ¿qué nos viene a decir Adorno en su Mínima Moralia, publicada en 1951, acerca de la Memoria Histórica?
Comprenderlo, quizá es sencillo para la razón pero no simple para el corazón. Nos dice que es un derecho humano más, que es un requisito previo e ineludible para la consecución de la justicia.
Para él, sin memoria no puede existir justicia. Por eso recomendaba a las instituciones públicas formar a la ciudadanía a través del sistema educativo en valores e ideas democráticas mediante el cultivo activo del pasado. Esto es, ocuparse no sólo de la memoria de las víctimas, sino también de todos aquellos proyectos que no pudieron ver la luz, de todas las ilusiones perdidas, de las escuelas, de los maestros, la cultura y los derechos sociales.
En este momento en Colombia, doloroso decirlo pero es parte de nuestra realidad: una gran mayoría de nuestros jóvenes desconocen su pasado inmediato. O nadie se los cuenta o la institucionalidad borró y borra nuestra historia. ¿Cuánto hemos perdido?
Comprometernos con la memoria histórica es una reivindicación de los sin voz para hablar con nuestra voz; es un derecho de la sociedad y una obligación y un derecho de quienes tenemos conciencia de nuestro pasado histórico.
Destruyendo la memoria, no sólo destruyen la identidad colectiva sino la individual. No permitamos que con nuestro silencio se pierda la riqueza de un pasado. Ya los cambios generacionales empiezan a dar fe de ello.
No permitamos que el silencio, el miedo o la muerte trágica o natural de tantos protagonistas o, de quienes pueden legar sus testimonios, nos priven de los argumentos de un derecho.
Ellos y ellas perdieron sus vidas o los desaparecieron porque estaban al servicio de causas altruistas. Es nuestra obligación compensarlos-las con la recuperación de su memoria.
Hablemos de una memoria que rescata de ese pasado a seres en su exacta dimensión humana, a mujeres y hombres parte de un pasado del que es necesario rescatar enseñanzas y extraer y promover herramientas para la convivencia. El pasado no es un fósil, es vida y como vida debemos proyectarlo.
No pretendemos reescribir la historia sino concientizar, no buscamos adeptos sino sensibilizar desde la conmoción en el recuerdo de cada uno y cada una y cada uno de los colombianos. Hagámoslo desde la libertad de la falta de libertad para re-significar nuestra historia inmediata que, es en la que de verdad podemos aportar sólo con nuestra voz o nuestra letra y desde nuestro profundo amor a la vida.
Las experiencias más inmediatas de Argentina, España y el resto de Europa, además de otras más cercanas o lejanas, nos pueden aportar en nuestra intención y acción de recordar.
Retomemos parte del discurso que estuvo presente en las Jornadas sobre la Europa inacabada, realizado en la Escuela de Psicoanálisis en Madrid en diciembre-Enero 1997-1998:
“Freud estaba casi obsesionado con el recuerdo, era para él como un imperativo: recordad. Cuando el analizante no recuerda nada de lo olvidado o reprimido, lo vive de nuevo. No lo reproduce como recuerdo, sino como acto; lo repite, sin saber, naturalmente. ¿Y qué es lo se repite y se olvida? Repetimos todo lo que hemos incorporado ya a nuestro ser…”
“La ausencia de memoria conduce inexorablemente al vacío de las responsabilidades, por eso el psicoanálisis no puede prescindir de la memoria, es un rasgo distintivo frente a las psicoterapias que se fundamentan en el olvido. Privilegiar la conducta, el aquí y el ahora, no es otra cosa que olvidar, y no recordar es la antesala de la locura”.
También la Psicoanalista francesa Colette Soler, conocedora de lo que atañe a Europa después de dos guerras mundiales dijo en las mismas jornadas:
“El inconsciente sabe sobre aquello que la historia olvida, dado que existe una amnesia endémica de la humanidad que oculta las páginas de la vergüenza. Esa amnesia quiere producir un borramiento absoluto, arrojar las atrocidades de la historia a la inexistencia, lo que supone una doble aniquilación: no sólo se mata a las víctimas, sino que se les niega la posibilidad de perpetuarse en la memoria. Pero el inconsciente no olvida nada, conserva las marcas inscritas, al mismo tiempo sólo registra aquello que incumbe al goce. De la construcción de Europa, el inconsciente no sabe casi nada, pero sabe mucho de las guerras, de las atrocidades, y también de los actos heroicos”.
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Memoria Histórica
5 de junio de 2007
¿De qué enfermedad sufre Colombia?
Periódico El Tiempo. 24 de abril de 2007
"Los testimonios de paramilitares y los resultados de equipos forenses permiten concluir que las Autodefensas Unidas de Colombia no sólo diseñaron un método de descuartizar a seres humanos sino que llegaron al extremo de dictar cursos utilizando a personas vivas que eran llevadas hasta sus campos de entrenamiento. Francisco Villalba, el paramilitar que dirigió en terreno la barbarie del Aro (Antioquia), en la que torturaron y masacraron a 15 personas durante cinco días, revela detalles de esos cursos hasta hoy desconocidos. "Eran personas de edad que llevaban en camiones, vivas amarradas (...) Se repartían entre grupo de a cinco (...) las instrucciones eran quitarles el brazo, la cabeza...descuartizarlas vivas", dice su expediente
Revista Semana. Edición 5 de mayo de 2007
La encuesta indagó acerca de las reacciones que produjo el impactante informe publicado hace dos semanas en El Tiempo sobre la existencia de fosas comunes, las torturas que les hicieron a las víctimas y la sevicia de asesinatos que van entre 10.000 y 30.000 colombianos, y encontró que todas estas prácticas macabras, cometidas por los paras, eran conocidas por la opinión pública. A pesar de lo anterior, las opiniones se dividen por parte casi iguales sobre si esas informaciones empeoran la imagen de los grupos paramilitares (42 por ciento) y aquellos para quienes siguió igual (38 por ciento). Incluso para un inexplicable 9 por ciento, la imagen mejoró.
Los paramilitares han cometido crímenes de lesa humanidad, han despojado a millones de campesinos y campesinas de sus tierras en busca de un corredor hacia el mar, de territorio que les dé poder y las riquezas del subsuelo; han permeado la economía internacional y nacional de la mano del narcotráfico y buscan tomarse las instituciones colombianas aunque ya se ha demostrado el involucram¡ento de altos mandos del ejército en su formación y actuación.
La narcopolítica y los vínculos con los paramilitares invadió al parlamento, las gobernaciones, alcaldías y se cierne la duda sobre la casa presidencial. ¿Una estrategia a largo plazo? Hoy no es posible que continúen con el viejo discurso que su origen es de autodefensa. En algunos casos particulares, es posible pero no visto desde la esquina que hoy podemos analizar la dimensión que lograron. ¿Hacia dónde va Colombia?.
En un artículo publicado por la revista Semana en su edición del 12 de mayo, el escritor Héctor Abad Facio Lince, expresó su preocupación por la ceguera de las mayorías colombianas y compara la situación con una obra de Ibsen titulada Un enemigo del pueblo.
"El doctor Stockmann, al final de la obra, manifiesta entre irónico y serio su decepción por la democracia. Las mayorías están ciegas. También en Colombia las mayorías están ciegas, o lo que es peor, son indiferentes al horror que ven. El temple moral de los colombianos es flojo, por decir lo menos. Los aliados de los asesinos, los tramposos electorales, serían reelegidos. Una porción alta de los encuestados apoya los métodos de los paramilitares. Las inversiones van bien, el desempleo disminuye, los turistas empiezan a visitar el país. Por lo tanto, hay que callarles la boca a los aguafiestas que exageran con fines políticos los crímenes de los paracos.
Mi conclusión es trágica: hay algo oscuro en la conciencia gregaria, sumisa, de la mayoría de los seres humanos: aman el látigo, tienen sed de líderes que les digan lo que hay que hacer, no quieren pensar por sí mismos, sino ser conducidos por un carácter fuerte. Sólo la mano dura, la autoridad rígida, los hace mover en fila y con fines comunes. La sociedad marcha disciplinada cuando la dirige un ogro furibundo. También durante Franco, Hitler, Mussolini, se construyeron las grandes autopistas, la inflación se detuvo, volvieron las inversiones. Así somos los seres humanos. Los que digan una verdad que contradiga la mentira pública, serán declarados enemigos del pueblo. Y si se van del país y enfermos de un amor rencoroso, declaran lo que acaba de declarar (dolorosamente) Fernando Vallejo, entonces el linchamiento moral queda asegurado. Salud entonces, sumisos compatriotas ciegos, sigan brindando con las aguas podridas del balneario en que vivimos".
¿De qué enfermeead sufre Colombia? ¿Disfrazan su miedo las y los colombianos? ¿ Tienen comodidad? ¿Instalación de "La cultura de la violencia y el dinero fácil? ¿Indeferencia? ¿Amnesia? ¿Dónde está la memoria histórica? ¿La pobreza y miseria de una gran mayoría no deja tiempo para enfrentarse al monstruo del sistema? ¿Autoritarismo con matices de democracia? o ¿Democracia inclinada hacia el autoritarismo?
Aunque parezca paradójico, las grandes manifstaciones del primero de mayo, las movilizaciones y paros de maestros y estudiantes, el trabajo de mujeres, indígenas y algunos políticos y funcionarios honestos dan una esperanza.
"Los testimonios de paramilitares y los resultados de equipos forenses permiten concluir que las Autodefensas Unidas de Colombia no sólo diseñaron un método de descuartizar a seres humanos sino que llegaron al extremo de dictar cursos utilizando a personas vivas que eran llevadas hasta sus campos de entrenamiento. Francisco Villalba, el paramilitar que dirigió en terreno la barbarie del Aro (Antioquia), en la que torturaron y masacraron a 15 personas durante cinco días, revela detalles de esos cursos hasta hoy desconocidos. "Eran personas de edad que llevaban en camiones, vivas amarradas (...) Se repartían entre grupo de a cinco (...) las instrucciones eran quitarles el brazo, la cabeza...descuartizarlas vivas", dice su expediente
Revista Semana. Edición 5 de mayo de 2007
La encuesta indagó acerca de las reacciones que produjo el impactante informe publicado hace dos semanas en El Tiempo sobre la existencia de fosas comunes, las torturas que les hicieron a las víctimas y la sevicia de asesinatos que van entre 10.000 y 30.000 colombianos, y encontró que todas estas prácticas macabras, cometidas por los paras, eran conocidas por la opinión pública. A pesar de lo anterior, las opiniones se dividen por parte casi iguales sobre si esas informaciones empeoran la imagen de los grupos paramilitares (42 por ciento) y aquellos para quienes siguió igual (38 por ciento). Incluso para un inexplicable 9 por ciento, la imagen mejoró.
Los paramilitares han cometido crímenes de lesa humanidad, han despojado a millones de campesinos y campesinas de sus tierras en busca de un corredor hacia el mar, de territorio que les dé poder y las riquezas del subsuelo; han permeado la economía internacional y nacional de la mano del narcotráfico y buscan tomarse las instituciones colombianas aunque ya se ha demostrado el involucram¡ento de altos mandos del ejército en su formación y actuación.
La narcopolítica y los vínculos con los paramilitares invadió al parlamento, las gobernaciones, alcaldías y se cierne la duda sobre la casa presidencial. ¿Una estrategia a largo plazo? Hoy no es posible que continúen con el viejo discurso que su origen es de autodefensa. En algunos casos particulares, es posible pero no visto desde la esquina que hoy podemos analizar la dimensión que lograron. ¿Hacia dónde va Colombia?.
En un artículo publicado por la revista Semana en su edición del 12 de mayo, el escritor Héctor Abad Facio Lince, expresó su preocupación por la ceguera de las mayorías colombianas y compara la situación con una obra de Ibsen titulada Un enemigo del pueblo.
"El doctor Stockmann, al final de la obra, manifiesta entre irónico y serio su decepción por la democracia. Las mayorías están ciegas. También en Colombia las mayorías están ciegas, o lo que es peor, son indiferentes al horror que ven. El temple moral de los colombianos es flojo, por decir lo menos. Los aliados de los asesinos, los tramposos electorales, serían reelegidos. Una porción alta de los encuestados apoya los métodos de los paramilitares. Las inversiones van bien, el desempleo disminuye, los turistas empiezan a visitar el país. Por lo tanto, hay que callarles la boca a los aguafiestas que exageran con fines políticos los crímenes de los paracos.
Mi conclusión es trágica: hay algo oscuro en la conciencia gregaria, sumisa, de la mayoría de los seres humanos: aman el látigo, tienen sed de líderes que les digan lo que hay que hacer, no quieren pensar por sí mismos, sino ser conducidos por un carácter fuerte. Sólo la mano dura, la autoridad rígida, los hace mover en fila y con fines comunes. La sociedad marcha disciplinada cuando la dirige un ogro furibundo. También durante Franco, Hitler, Mussolini, se construyeron las grandes autopistas, la inflación se detuvo, volvieron las inversiones. Así somos los seres humanos. Los que digan una verdad que contradiga la mentira pública, serán declarados enemigos del pueblo. Y si se van del país y enfermos de un amor rencoroso, declaran lo que acaba de declarar (dolorosamente) Fernando Vallejo, entonces el linchamiento moral queda asegurado. Salud entonces, sumisos compatriotas ciegos, sigan brindando con las aguas podridas del balneario en que vivimos".
¿De qué enfermeead sufre Colombia? ¿Disfrazan su miedo las y los colombianos? ¿ Tienen comodidad? ¿Instalación de "La cultura de la violencia y el dinero fácil? ¿Indeferencia? ¿Amnesia? ¿Dónde está la memoria histórica? ¿La pobreza y miseria de una gran mayoría no deja tiempo para enfrentarse al monstruo del sistema? ¿Autoritarismo con matices de democracia? o ¿Democracia inclinada hacia el autoritarismo?
Aunque parezca paradójico, las grandes manifstaciones del primero de mayo, las movilizaciones y paros de maestros y estudiantes, el trabajo de mujeres, indígenas y algunos políticos y funcionarios honestos dan una esperanza.
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Colombia
25 de abril de 2007
Las mujeres berracas de Colombia
Fabiola Calvo
Sin entrar en disertaciones políticas o ideológicas, las mujeres en Colombia son unas berracas y cuando es “misiá berraca”, quiere decir que si no lo hace ella, no lo hace nadie.
Ahora que los notables de la lengua castellana concluyeron el cuarto congreso de la lengua española en Cartagena de Indias, ¿Qué habrán concluido sobre la palabra berraca? Mientras escribo la palabra, el sistema en el computador, rápido me corrige la ortografía, pero en Colombia tienen el debate si se escribe con B o con v
La Real Academia no la admite en ninguna de las acepciones que la utilizan en Colombia, pero el Instituto Caro y Cuervo de este país incluye en su diccionario los términos berraca, berraco, berraquera.
Para algunos es una palabra vulgar, pero podríamos interpretarla como una innovación en esta parte del Atlántico, digamos que es una aportación criolla como otras tantas.
A lo que vamos: Mujeres berracas en Colombia: Policarpa Salavarrieta, conocida como La Pola, organizadora y subversiva lucho por la independencia de España; Manuela Beltrán, mujer de pueblo que lanzó su primer grito en la plaza contra el gobierno español; Manuela Sáenz, revolucionaria de origen quiteño, vinculada a la gesta libertadora que recorría la Nueva Granada; y todas las que no alcanzamos a nombrar y las anónimas que tendremos que ir descubriendo.
¿Pero qué es una mujer berraca?
Conozcamos el término y la concepción de vida que encierra, de la mano de mujeres berracas.
Para Adriana Hurtado de 24 años, profesional en mercado y publicidad y funcionaria oficial, una mujer berraca “es aquella que ha roto los esquemas que la vida le ha trazado, que logra superar sus temores y transmiten esa fuerza a los demás. Y no sólo es una mujer luchadora, porque creo que todas las mujeres tenemos esa lucha diariamente, una mujer berraca tiene una gran curiosidad y unas ganas de comerse la vida que hace que sobresalga por encima de otras. No todas las mujeres somos igualmente berracas porque esa barraquera se le adormece a una o se despierta de acuerdo a las circunstancias”.
En su entorno cercano Adriana encontró al igual que Nubia, en su madre Erisinda, a una mujer berraca, “no sólo porque es mi primer referente sino porque le tocó romper con el machismo de la familia y romper con la tradición de un pueblo pequeño para el que lo habitual es que una mujer se case y tenga hijos. Ella quiso ser ella, estudió, ha trabajado toda su vida y sin dejar a la familia la ha arrastrado con ella”.
Además de Erisinda, la joven publicista admira la barraquera de Pastora, la madre de su suegra porque “una ve en sus ojos como teje el futuro y no se ha quedado en un pasado doloroso ni se acongoja por las situaciones que le han tocado el alma sino que ha seguido construyendo. ¡Es de una barraquera absoluta!
Nubia Edith Muñoz, tiene 24 años y es estudiante de enfermería. Paga sus estudios y sostiene a su hijo trabajando como empleada del servicio doméstico. Así estudió también su bachillerato.
Nos dice que una mujer berraca “es una mujer que hace de todo para salir adelante, que no ve obstáculos para hacer las cosas”
Con orgullo, Nubia dice que una mujer berraca que ha conocido, es su madre María Aladino. Lo dice poniendo énfasis y alargando cada una de las letras.
“Ella quedó viuda cuando nosotras éramos muy pequeñas. Para ella fue terrible porque el centro de la casa era él porque era quien trabajaba, llevaba el sustento a la casa. Ella, era una ama de casa que no salía a trabajar fuera y que siempre estaba pendiente de nosotras.
“Al perderlo a él… fue un golpe terrible para nosotras pero mi mamá tuvo una gran barraquera para salir adelante. Yo, que soy la mayor, tenía diez años y mis hermanas menores de ocho y siete años.
“Para ella fue muy duro irse a trabajar y dejarnos solas. Se enfrentaba a lo económico, sacar la casa adelante y nuestros estudios. Empezó a trabajar en cafeterías, restaurantes, heladerías, en lo que le saliera.
“La idea de ella fue siempre tener un trabajo que no le ocupara todo el tiempo para dedicarnos tiempo a nosotras pero le tocó en lo que saliera”.
Maria, la madre berraca de Nubia, trabaja hoy en una empresa como aseadora, con las garantías que no tuvo cuando pasaron los acontecimientos señalados por su hija.
También Cristina Spetch, de 45 años, de nacionalidad suiza, con 25 años residiendo en Colombia, actriz de teatro y directora ejecutiva de la Fundación Cultural Los Funámbulos, comentó lo que para ella es una mujer berraca.
“Es una mujer que encuentra caminos y supera todas las dificultades. Puede ser una mujer pobre, rica, con formación, sin formación. No importa”.
Esta europea, curtida en las tablas de la actuación, dice que en su trayectoria ha encontrado muchas mujeres berracas que no son famosas. Recordó a su vecina que tiene 80 años que lleva 17 años luchando por no dejarse sacar de su lote.
Así amigas del mundo que ya pueden decir que en cada uno de sus lugares existen mujeres berracas cuando quieran referirse a una mujer con talento, destreza, que se destaca por su fuerza física, inteligencia, valentía, coraje.
También pueden decir ¡Qué verraquera de trabajo! para significar que es muy, muy bueno. De tal manera que sigamos con esta berraquera, es decir, lo máximo, lo mejor.
A que están de acuerdo conmigo. Es berraquísimo luchar por lo que queremos. Pero eso sí, cuidado porque también una puede estar berraca cuando esta enfadada.
Y ¡Ojalá! que no tengan que decir, No tengo un berraco Euro, un berraco Dólar, un berraco yen, un berraco peso, un berraco Bolívar porque estarían muy pobres.
Hasta la próxima que regrese en pura berraca.
Publicado por SEMLAC
y Radio Vallekas
Sin entrar en disertaciones políticas o ideológicas, las mujeres en Colombia son unas berracas y cuando es “misiá berraca”, quiere decir que si no lo hace ella, no lo hace nadie.
Ahora que los notables de la lengua castellana concluyeron el cuarto congreso de la lengua española en Cartagena de Indias, ¿Qué habrán concluido sobre la palabra berraca? Mientras escribo la palabra, el sistema en el computador, rápido me corrige la ortografía, pero en Colombia tienen el debate si se escribe con B o con v
La Real Academia no la admite en ninguna de las acepciones que la utilizan en Colombia, pero el Instituto Caro y Cuervo de este país incluye en su diccionario los términos berraca, berraco, berraquera.
Para algunos es una palabra vulgar, pero podríamos interpretarla como una innovación en esta parte del Atlántico, digamos que es una aportación criolla como otras tantas.
A lo que vamos: Mujeres berracas en Colombia: Policarpa Salavarrieta, conocida como La Pola, organizadora y subversiva lucho por la independencia de España; Manuela Beltrán, mujer de pueblo que lanzó su primer grito en la plaza contra el gobierno español; Manuela Sáenz, revolucionaria de origen quiteño, vinculada a la gesta libertadora que recorría la Nueva Granada; y todas las que no alcanzamos a nombrar y las anónimas que tendremos que ir descubriendo.
¿Pero qué es una mujer berraca?
Conozcamos el término y la concepción de vida que encierra, de la mano de mujeres berracas.
Para Adriana Hurtado de 24 años, profesional en mercado y publicidad y funcionaria oficial, una mujer berraca “es aquella que ha roto los esquemas que la vida le ha trazado, que logra superar sus temores y transmiten esa fuerza a los demás. Y no sólo es una mujer luchadora, porque creo que todas las mujeres tenemos esa lucha diariamente, una mujer berraca tiene una gran curiosidad y unas ganas de comerse la vida que hace que sobresalga por encima de otras. No todas las mujeres somos igualmente berracas porque esa barraquera se le adormece a una o se despierta de acuerdo a las circunstancias”.
En su entorno cercano Adriana encontró al igual que Nubia, en su madre Erisinda, a una mujer berraca, “no sólo porque es mi primer referente sino porque le tocó romper con el machismo de la familia y romper con la tradición de un pueblo pequeño para el que lo habitual es que una mujer se case y tenga hijos. Ella quiso ser ella, estudió, ha trabajado toda su vida y sin dejar a la familia la ha arrastrado con ella”.
Además de Erisinda, la joven publicista admira la barraquera de Pastora, la madre de su suegra porque “una ve en sus ojos como teje el futuro y no se ha quedado en un pasado doloroso ni se acongoja por las situaciones que le han tocado el alma sino que ha seguido construyendo. ¡Es de una barraquera absoluta!
Nubia Edith Muñoz, tiene 24 años y es estudiante de enfermería. Paga sus estudios y sostiene a su hijo trabajando como empleada del servicio doméstico. Así estudió también su bachillerato.
Nos dice que una mujer berraca “es una mujer que hace de todo para salir adelante, que no ve obstáculos para hacer las cosas”
Con orgullo, Nubia dice que una mujer berraca que ha conocido, es su madre María Aladino. Lo dice poniendo énfasis y alargando cada una de las letras.
“Ella quedó viuda cuando nosotras éramos muy pequeñas. Para ella fue terrible porque el centro de la casa era él porque era quien trabajaba, llevaba el sustento a la casa. Ella, era una ama de casa que no salía a trabajar fuera y que siempre estaba pendiente de nosotras.
“Al perderlo a él… fue un golpe terrible para nosotras pero mi mamá tuvo una gran barraquera para salir adelante. Yo, que soy la mayor, tenía diez años y mis hermanas menores de ocho y siete años.
“Para ella fue muy duro irse a trabajar y dejarnos solas. Se enfrentaba a lo económico, sacar la casa adelante y nuestros estudios. Empezó a trabajar en cafeterías, restaurantes, heladerías, en lo que le saliera.
“La idea de ella fue siempre tener un trabajo que no le ocupara todo el tiempo para dedicarnos tiempo a nosotras pero le tocó en lo que saliera”.
Maria, la madre berraca de Nubia, trabaja hoy en una empresa como aseadora, con las garantías que no tuvo cuando pasaron los acontecimientos señalados por su hija.
También Cristina Spetch, de 45 años, de nacionalidad suiza, con 25 años residiendo en Colombia, actriz de teatro y directora ejecutiva de la Fundación Cultural Los Funámbulos, comentó lo que para ella es una mujer berraca.
“Es una mujer que encuentra caminos y supera todas las dificultades. Puede ser una mujer pobre, rica, con formación, sin formación. No importa”.
Esta europea, curtida en las tablas de la actuación, dice que en su trayectoria ha encontrado muchas mujeres berracas que no son famosas. Recordó a su vecina que tiene 80 años que lleva 17 años luchando por no dejarse sacar de su lote.
Así amigas del mundo que ya pueden decir que en cada uno de sus lugares existen mujeres berracas cuando quieran referirse a una mujer con talento, destreza, que se destaca por su fuerza física, inteligencia, valentía, coraje.
También pueden decir ¡Qué verraquera de trabajo! para significar que es muy, muy bueno. De tal manera que sigamos con esta berraquera, es decir, lo máximo, lo mejor.
A que están de acuerdo conmigo. Es berraquísimo luchar por lo que queremos. Pero eso sí, cuidado porque también una puede estar berraca cuando esta enfadada.
Y ¡Ojalá! que no tengan que decir, No tengo un berraco Euro, un berraco Dólar, un berraco yen, un berraco peso, un berraco Bolívar porque estarían muy pobres.
Hasta la próxima que regrese en pura berraca.
Publicado por SEMLAC
y Radio Vallekas
1 de marzo de 2007
El derecho a la memoria histórica
El 15 de febrero de 1987 fue asesinado Jairo de Jesús Calvo Ocampo, quien asumió en la vida conspirativa el nombre de Ernesto Rojas y fue con el que se le conoció como comandante del Ejército Popular de Liberación EPL.
Jairo o Ernesto, dedicó su vida a la búsqueda de un ideal. Inició su camino en el Valle del Cauca, en Cartago en el grupo cultural Capablanca, luego en “Juventud”, organización que mereció el reconocimiento del escritor Jorge Zalamea. En este grupo, dedicó su energía a la alfabetización en los barrios con menos recursos económicos y en las zonas campesinas.
Antes de terminar el bachillerato viajó a Europa en busca de preparación político-militar para regresar a engrosar las filas de la insurgencia armada, expresión política de una lucha contra la exclusión pactada por los partidos Liberal y Conservador. Se internó en las montañas con el hoy director de cine Sergio Cabrera con quien estuvo a la deriva durante ocho días en las selvas del Noroeste colombiano.
Jairo Calvo, junto con su hermano Oscar William fueron los precursores de la Asamblea Nacional Constituyente, la que posteriormente dio vida a una nueva carta magna. Ambos dirigentes fueron promotores de un proceso de Paz al que el Estado respondió con el asesinato de ambos.
Hoy, Colombia no ha resuelto su camino hacia la paz, máxime cuando la cabeza de instituciones como el Departamento Administrativo de Seguridad, mandos del ejército y senadores se encuentran en procesos de investigación por vínculos con paramilitares.
Las FARC, tampoco presenta al país propuestas que representen los intereses de los diferentes sectores de la sociedad y continúa en una dinámica de guerra.
En el homenaje a la memoria histórica a Ernesto Rojas, esta fue la reseña enviada por uno de sus compañeros:
Un hombre íntegro, humano, visionario, corajudo, alguien en quien confiar a prueba de todo, un líder, un maestro.
Cada encuentro con él era un espacio para oxigenar nuestras convicciones, se salía con ganas de seguir adelante en los compromisos revolucionarios.
Siempre estuvo cerca de su gente, su cargo nunca lo aisló de la tropa, mantenía la comunicación y se informaba de toda su gente. Gozaba de respeto, autoridad, su poder era convincente, nunca de temor.
Fue un ser muy humano, sencillo, capaz de compartir tareas simples con todos. A la vez visionario, proyectó el EPL en su paso de ser una guerrilla con presencia reducida a una organización de nivel nacional, no solo militar, también política. Aquí se debe destacar el impulso al proceso de paz con el gobierno de Belisario Betancurt, fue romper el paradigma de la guerra a toda costa y abrir espacios para encontrar una salida negociada. Siempre nos enseñó que el accionar militar dependía de lo político, no al contrario.
Fue impulsor de los procesos unitarios con todas las organizaciones políticas y militares, en el ámbito nacional e internacional. Se ganó el respeto y prestigio en las demás organizaciones.
Recuerdo que insistía que al ser dirigente se ganan deberes y se pierden derechos. Veía que lo importante no era sumarle años a la vida sino vida a los años. En más de un momento de mi vida, en más de una vivencia, he retomado las enseñanzas de Ernesto.
Recuerdo el dolor tan tenaz que sentí cuando supe de su muerte, estaba en el Putumayo con mis compañeros, fue como perder la luz. El EPL fue otro muy distinto cuando perdió a su comandante.
En este aniversario, un abrazo muy especial para Doña Pastora y toda la familia.
Jairo o Ernesto, dedicó su vida a la búsqueda de un ideal. Inició su camino en el Valle del Cauca, en Cartago en el grupo cultural Capablanca, luego en “Juventud”, organización que mereció el reconocimiento del escritor Jorge Zalamea. En este grupo, dedicó su energía a la alfabetización en los barrios con menos recursos económicos y en las zonas campesinas.
Antes de terminar el bachillerato viajó a Europa en busca de preparación político-militar para regresar a engrosar las filas de la insurgencia armada, expresión política de una lucha contra la exclusión pactada por los partidos Liberal y Conservador. Se internó en las montañas con el hoy director de cine Sergio Cabrera con quien estuvo a la deriva durante ocho días en las selvas del Noroeste colombiano.
Jairo Calvo, junto con su hermano Oscar William fueron los precursores de la Asamblea Nacional Constituyente, la que posteriormente dio vida a una nueva carta magna. Ambos dirigentes fueron promotores de un proceso de Paz al que el Estado respondió con el asesinato de ambos.
Hoy, Colombia no ha resuelto su camino hacia la paz, máxime cuando la cabeza de instituciones como el Departamento Administrativo de Seguridad, mandos del ejército y senadores se encuentran en procesos de investigación por vínculos con paramilitares.
Las FARC, tampoco presenta al país propuestas que representen los intereses de los diferentes sectores de la sociedad y continúa en una dinámica de guerra.
En el homenaje a la memoria histórica a Ernesto Rojas, esta fue la reseña enviada por uno de sus compañeros:
Un hombre íntegro, humano, visionario, corajudo, alguien en quien confiar a prueba de todo, un líder, un maestro.
Cada encuentro con él era un espacio para oxigenar nuestras convicciones, se salía con ganas de seguir adelante en los compromisos revolucionarios.
Siempre estuvo cerca de su gente, su cargo nunca lo aisló de la tropa, mantenía la comunicación y se informaba de toda su gente. Gozaba de respeto, autoridad, su poder era convincente, nunca de temor.
Fue un ser muy humano, sencillo, capaz de compartir tareas simples con todos. A la vez visionario, proyectó el EPL en su paso de ser una guerrilla con presencia reducida a una organización de nivel nacional, no solo militar, también política. Aquí se debe destacar el impulso al proceso de paz con el gobierno de Belisario Betancurt, fue romper el paradigma de la guerra a toda costa y abrir espacios para encontrar una salida negociada. Siempre nos enseñó que el accionar militar dependía de lo político, no al contrario.
Fue impulsor de los procesos unitarios con todas las organizaciones políticas y militares, en el ámbito nacional e internacional. Se ganó el respeto y prestigio en las demás organizaciones.
Recuerdo que insistía que al ser dirigente se ganan deberes y se pierden derechos. Veía que lo importante no era sumarle años a la vida sino vida a los años. En más de un momento de mi vida, en más de una vivencia, he retomado las enseñanzas de Ernesto.
Recuerdo el dolor tan tenaz que sentí cuando supe de su muerte, estaba en el Putumayo con mis compañeros, fue como perder la luz. El EPL fue otro muy distinto cuando perdió a su comandante.
En este aniversario, un abrazo muy especial para Doña Pastora y toda la familia.
5 de febrero de 2007
¡Qué vivan los estudiantes!
La reciente noticia de la que hicieron eco diferentes medios de comunicación acerca de los miles de estudiantes que unieron sus manos para formar una cadena humana en torno a la Acrópolis, demandando la devolución de los mármoles robados del monumento de Atenas hace más de 200 años, no sólo me recordó el protagonismo que tuvieron en los sesenta y los setenta, sino su capacidad de mover montañas cuando realmente juntan sus manos.
Es una reivindicación que clama por el el respeto a los antepasados, al espíritu de un pueblo. La juventud griega convocó de nuevo a sus dioses, a sus diosas ausentes del Olimpo para que el Museo Británico y su gobierno lean lo que gritaron al viejo mundo imperial, escrito en brillantes chaquetas anaranjadas: "Mármoles del Partenón: reunificación ya,"
Los atenienses retomaron la bandera de Melina Mercury quien fuera su ministra de cultura, y sobre todo una defensora de los tesoros, del alma, de la historia saqueada.
¿Por qué no reclaman los pueblos de América sus tesoros? ¿Cuando regresarán las momias a Egito? Sus espíritus deben vagar porque están fuera de la esencia que les pertenece y los vivos que no reclaman a sus antepasados están o estamos condenados a que se repita la historia.
Es una reivindicación que clama por el el respeto a los antepasados, al espíritu de un pueblo. La juventud griega convocó de nuevo a sus dioses, a sus diosas ausentes del Olimpo para que el Museo Británico y su gobierno lean lo que gritaron al viejo mundo imperial, escrito en brillantes chaquetas anaranjadas: "Mármoles del Partenón: reunificación ya,"
Los atenienses retomaron la bandera de Melina Mercury quien fuera su ministra de cultura, y sobre todo una defensora de los tesoros, del alma, de la historia saqueada.
¿Por qué no reclaman los pueblos de América sus tesoros? ¿Cuando regresarán las momias a Egito? Sus espíritus deben vagar porque están fuera de la esencia que les pertenece y los vivos que no reclaman a sus antepasados están o estamos condenados a que se repita la historia.
30 de noviembre de 2006
Hagamos memoria
Este artículo fue publicado el pasado año. Hoy lo retomamos en virtud de su vigencia y para hacer memoria en otro 20 de noviembre.
Qué veinte años no es nada... Lo podrá decir la letra de un tango o la historia de la humanidad, pero no un país en constante ebullición o la vida de un ser humano.
El 20 de noviembre de 1985, a la edad de 32 años, Oscar William Calvo fue asesinado en Bogotá y, si como dice el poeta John Donne, “la muerte de cualquier ser humano me disminuye puesto que hago parte de la condición humana...”, esta muerte dejó además un gran vacío político.
Calvo inició su despertar en la lucha social a los 13 años como dirigente estudiantil en el colegio Académico de Cartago (Valle), luego al frente del movimiento sindical en Pereira, posteriormente en su vinculación con los sindicatos de la caña de azúcar y jornaleros del campo en el Norte del Valle. A los 18 años, su trasegar en la vida clandestina y la militancia en el Partido Comunista de Colombia Marxista Leninista (PCC-ML) lo condujo a Bogotá, Boyacá y Santander. En su partido, lideró junto con su hermano Jairo Calvo (Ernesto Rojas) la ruptura con las concepciones maoístas, lo que significó la consolidación de una postura democrática, la crítica de una visión militarista y la creación de un movimiento político amplio.
Al momento de su muerte era vocero público del Ejercito Popular de Liberación (EPL) y miembro de la Comisión de Paz constituida por el presidente Belisario Betancur.
Y fue Oscar William, en el marco de los acuerdos firmados en Medellín en 1984 entre el gobierno y el EPL, el primero en proponer una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) en Colombia, elegida por el constituyente primario, por el ciudadano, por la ciudadana.
Su propuesta causó revuelo político porque aunque algunos sectores hablasen de democracia, eran ciegos y sordos ante la elemental y fundamental afirmación de que ésta reposa en el pueblo, en el constituyente primario y que en Colombia estaba secuestrada por el senado desde el plebiscito de 1957, sobre lo que Oscar William Calvo afirmó: “En Colombia existe una constitución que le niega al pueblo su poder constitucional, pero ese pueblo puede restituir su poder soberano”.
Oscar William definió a la ANC como “un organismo legislativo especial que tiene como misión revisar o cambiar una constitución y que puede determinar sobre problemas fundamentales en la vida política y social del país”. Para los analistas, era paradójico la columna fundamental para un Estado social y de derecho, la presentase un comunista.
Rápido contexto
Las diferentes fuerzas políticas en 1984 y 1985 consideraron unas, que la propuesta era inconstitucional y otras, que no existían condiciones. Parece que en nuestra historia, entre otras, nos acompañan dos constantes: la amnesia y la exclusión.
La amnesia puede ser inconsciente que en algún momento reaparece en el recuerdo como acción. Y la exclusión, en Colombia, fue heredada de los partidos tradicionales que tuvieron la virtud de convertirla en un “bien social” —exclusión que fue asumida además por los grupos de izquierda con actitudes dogmáticas. Tanta solemnidad dieron los partidos a ese “bien social”, que decidieron firmar el pacto del Frente Nacional en 1957, a la sombra del dictador Francisco Franco en España. Las consecuencias ya las conocemos. Sabemos que en este país no se piden disculpas ni perdón.
Este “recordelis” a modo de contexto, lo hago para traer una respuesta de Oscar William Calvo sobre ¿Cómo saber si el pueblo quiere una Constituyente? “...hemos dicho que se haga una consulta popular, un referéndum, simultáneo con las elecciones de 1986, bien sea en el de cuerpos colegiados o en las presidenciales, para que el pueblo decida si está o no de acuerdo con la convocatoria de una ANC, con poder decisorio y elegida por el voto directo y con plena participación de todos los sectores sociales y políticos del país”.
¿Quién hizo alusión a estos derechos intelectuales durante el movimiento de la séptima papeleta?
En ocasiones es amnesia pero también, a veces, es otra forma de sepultar la verdad en la que juegan los medios de comunicación cuando vacían sus hemerotecas de acuerdo a su conveniencia, olvidando la función social que les atribuye la misma ética profesional.
La historia de Colombia tiene tintes y matices, ojalá la memoria no nos juegue malas pasadas. El país tiene una deuda histórica con Oscar William Calvo quien, pese a su corta vida, dejó una profunda huella que hoy hace parte del paisaje político. Querámoslo o no.
Oscar William consideró la necesidad de convocar una ANC y una apertura democrática como condiciones para transitar hacia la paz. Es innegable que ambas propuestas han estado en el centro del debate en Colombia. La primera culminó con una nueva constitución en 1991 sin que colmara las expectativas pero aportó a una nueva apuesta política y representó un camino de esperanza. Por lo demás, el proceso político y social tiene un final abierto. Y ¿el económico? Está por verse.
Qué veinte años no es nada... Lo podrá decir la letra de un tango o la historia de la humanidad, pero no un país en constante ebullición o la vida de un ser humano.
El 20 de noviembre de 1985, a la edad de 32 años, Oscar William Calvo fue asesinado en Bogotá y, si como dice el poeta John Donne, “la muerte de cualquier ser humano me disminuye puesto que hago parte de la condición humana...”, esta muerte dejó además un gran vacío político.
Calvo inició su despertar en la lucha social a los 13 años como dirigente estudiantil en el colegio Académico de Cartago (Valle), luego al frente del movimiento sindical en Pereira, posteriormente en su vinculación con los sindicatos de la caña de azúcar y jornaleros del campo en el Norte del Valle. A los 18 años, su trasegar en la vida clandestina y la militancia en el Partido Comunista de Colombia Marxista Leninista (PCC-ML) lo condujo a Bogotá, Boyacá y Santander. En su partido, lideró junto con su hermano Jairo Calvo (Ernesto Rojas) la ruptura con las concepciones maoístas, lo que significó la consolidación de una postura democrática, la crítica de una visión militarista y la creación de un movimiento político amplio.
Al momento de su muerte era vocero público del Ejercito Popular de Liberación (EPL) y miembro de la Comisión de Paz constituida por el presidente Belisario Betancur.
Y fue Oscar William, en el marco de los acuerdos firmados en Medellín en 1984 entre el gobierno y el EPL, el primero en proponer una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) en Colombia, elegida por el constituyente primario, por el ciudadano, por la ciudadana.
Su propuesta causó revuelo político porque aunque algunos sectores hablasen de democracia, eran ciegos y sordos ante la elemental y fundamental afirmación de que ésta reposa en el pueblo, en el constituyente primario y que en Colombia estaba secuestrada por el senado desde el plebiscito de 1957, sobre lo que Oscar William Calvo afirmó: “En Colombia existe una constitución que le niega al pueblo su poder constitucional, pero ese pueblo puede restituir su poder soberano”.
Oscar William definió a la ANC como “un organismo legislativo especial que tiene como misión revisar o cambiar una constitución y que puede determinar sobre problemas fundamentales en la vida política y social del país”. Para los analistas, era paradójico la columna fundamental para un Estado social y de derecho, la presentase un comunista.
Rápido contexto
Las diferentes fuerzas políticas en 1984 y 1985 consideraron unas, que la propuesta era inconstitucional y otras, que no existían condiciones. Parece que en nuestra historia, entre otras, nos acompañan dos constantes: la amnesia y la exclusión.
La amnesia puede ser inconsciente que en algún momento reaparece en el recuerdo como acción. Y la exclusión, en Colombia, fue heredada de los partidos tradicionales que tuvieron la virtud de convertirla en un “bien social” —exclusión que fue asumida además por los grupos de izquierda con actitudes dogmáticas. Tanta solemnidad dieron los partidos a ese “bien social”, que decidieron firmar el pacto del Frente Nacional en 1957, a la sombra del dictador Francisco Franco en España. Las consecuencias ya las conocemos. Sabemos que en este país no se piden disculpas ni perdón.
Este “recordelis” a modo de contexto, lo hago para traer una respuesta de Oscar William Calvo sobre ¿Cómo saber si el pueblo quiere una Constituyente? “...hemos dicho que se haga una consulta popular, un referéndum, simultáneo con las elecciones de 1986, bien sea en el de cuerpos colegiados o en las presidenciales, para que el pueblo decida si está o no de acuerdo con la convocatoria de una ANC, con poder decisorio y elegida por el voto directo y con plena participación de todos los sectores sociales y políticos del país”.
¿Quién hizo alusión a estos derechos intelectuales durante el movimiento de la séptima papeleta?
En ocasiones es amnesia pero también, a veces, es otra forma de sepultar la verdad en la que juegan los medios de comunicación cuando vacían sus hemerotecas de acuerdo a su conveniencia, olvidando la función social que les atribuye la misma ética profesional.
La historia de Colombia tiene tintes y matices, ojalá la memoria no nos juegue malas pasadas. El país tiene una deuda histórica con Oscar William Calvo quien, pese a su corta vida, dejó una profunda huella que hoy hace parte del paisaje político. Querámoslo o no.
Oscar William consideró la necesidad de convocar una ANC y una apertura democrática como condiciones para transitar hacia la paz. Es innegable que ambas propuestas han estado en el centro del debate en Colombia. La primera culminó con una nueva constitución en 1991 sin que colmara las expectativas pero aportó a una nueva apuesta política y representó un camino de esperanza. Por lo demás, el proceso político y social tiene un final abierto. Y ¿el económico? Está por verse.
30 de octubre de 2006
Oaxaca: Volver al futuro
Publicado por la revista mexicana Emeequis el 22 de octubre
Hace 29 años, el gobernador priista Manuel Zárate Aquino llevó a la entidad a una descomposición social y política que dejó un saldo de por lo menos cien muertos, tras un conflicto con sectores magisteriales de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO).
En este 2006, el gobernador priista Ulises Ruiz ha sembrado una situación paralela, con un saldo, hasta el momento, de diez personas muertas en los poco más de cinco meses que lleva el conflicto con sectores del magisterio y de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca.
En aquella época, el PRI mantuvo el control en todos los poderes y esferas gubernamentales y los presidentes Echeverría y López Portillo dejaron que el conflicto creciera durante meses.
Hoy, el gobierno del presidente Fox se mantuvo sin acción para resolver el conflicto durante meses.
En 1975 se gestó un conflicto por la disputa del control de la UABJO, el problema creció por la falta de solución a las demandas de los estudiantes. Ante la represión policiaca, organizaciones civiles, indígenas y campesinas respaldaron el movimiento estudiantil.
Marchas, movilizaciones, plantones se registraron en diversas partes de la entidad, a lo que el mandatario estatal respondió con la fuerza pública, lo que dejó decenas de muertos y heridos en las calles. El problema político-social se extendió hasta 1977.
Cuando al gobernador priista se le cuestionaba sobre el saldo de muertos que habían dejado los desalojos violentos implementados por la policía estatal para frenar la revuelta social, respondió “Pongan 80 o cien. A estas alturas es como si estuviera en un partido de futbol. Me da igual perder uno a cero que cinco a cero”.
En el caso actual de Oaxaca, el problema se originó por la retabulación del salario magisterial, pero ante el intento de desalojo violento por parte del gobierno de Ulises Ruiz, otros sectores populares se sumaron a la revuelta.
En aquel tiempo una comisión del Senado viajó a Oaxaca para verificar la situación que se vivía en esa entidad, pero el presidente de la República se adelantó a la resolución de los legisladores y ordenó la intervención del ejército mexicano.
Las tropas tomaron el control de las calles sin disparar. La Secretaría de Gobernación era dirigida por Jesús Reyes Heroles y Fernando Gutiérrez Barrios fungía como subsecretario de Seguridad Nacional.
Los empresarios oaxaqueños pedían el desalojo de los manifestantes que se agruparon en el Frente Popular contra la Represión, y mantener al gobernador Manuel Zárate Aquino. Y la Iglesia católica, a través del arzobispo Bartolomé Carrasco, reprochaba a las autoridades su incapacidad al haber sido rebasados por un conflicto universitario que fue manipulado por otros intereses.
Pasaron cerca de tres décadas y en las calles de la capital oaxaqueña se vive el mismo conflicto. Una comisión senatorial viajó al estado, pero terminó por considerar que si bien había ingobernabilidad, no tenía las facultades para decretar la desaparición de poderes.
Mientras tanto, maestros, estudiantes, campesinos, organizaciones sociales y civiles mantienen tomadas las calles y las principales plazas donde colocaron barricadas para protegerse de cualquier ataque de las fuerzas policiacas y militares.
El gobierno panista, a través del secretario de Gobernación, Carlos Abascal, busca una salida negociada con los integrantes de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO) y con la sección 22 del sindicato magisterial. Y arremete contra el mandatario priista: “La autoridad local no ha tenido la capacidad de controlar la paz, el orden, la seguridad y por eso está sucediendo lo que está sucediendo”.
A más de cinco meses de que inició el conflicto por una demanda magisterial, no hay una salida política. Más de diez personas han sido asesinadas, la APPO mantiene el control de la capital oaxaqueña. Hombres armados con palos, tubos y piedras recorren escuelas, oficinas públicas para desalojarlas y no permitir labores.
Los actores y el escenario parecieran ser los mismos.
Los empresarios respaldando al gobernador Ulises Ruiz y pidiendo la intervención de las fuerzas armadas para desalojar a los inconformes y la Iglesia católica, en voz del arzobispo de Antequera, José Luis Chávez Botello, preocupada porque los hechos de violencia han contaminado aún más el ambiente.
“Hasta el momento, ninguno de los actores principales ha reconocido sus errores ni se ha disculpado ante la sociedad”.
Por su parte, el actor principal de este conflicto, Ulises Ruiz, reparte culpas y responsabiliza al gobierno de Vicente Fox del problema por no solucionar a tiempo las demandas del magisterio. “Cada quien tiene que asumir su responsabilidad y tenemos que cumplir con la obligación que tenemos y que nos confirieron los ciudadanos”.
El mandatario priista reprochó al gobierno panista no haber actuado cuando el Congreso local solicitó la intervención de las fuerzas federales para restablecer el orden.
Y para ello el gobierno federal alista armas.
Fox sostuvo un encuentro con su gabinete de seguridad para delinear una salida al conflicto oaxaqueño que se inició el 22 de mayo y que se endureció el 14 de junio cuando la policía estatal fracaso en el intento de desalojar por la fuerza a los maestros paristas.
En la reunión participaron los Secretarios de la Defensa Nacional, Gerardo Clemente Vega; de Marina, Marco Antonio Peyrot; de Seguridad Pública, Eduardo Medina Mora; de Gobernación, Carlos Abascal y el director general del Cisen, Jaime Domingo López Buitrón.
En Oaxaca, como hace tres décadas, se espera una salida militar.
Hace 29 años, el gobernador priista Manuel Zárate Aquino llevó a la entidad a una descomposición social y política que dejó un saldo de por lo menos cien muertos, tras un conflicto con sectores magisteriales de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO).
En este 2006, el gobernador priista Ulises Ruiz ha sembrado una situación paralela, con un saldo, hasta el momento, de diez personas muertas en los poco más de cinco meses que lleva el conflicto con sectores del magisterio y de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca.
En aquella época, el PRI mantuvo el control en todos los poderes y esferas gubernamentales y los presidentes Echeverría y López Portillo dejaron que el conflicto creciera durante meses.
Hoy, el gobierno del presidente Fox se mantuvo sin acción para resolver el conflicto durante meses.
En 1975 se gestó un conflicto por la disputa del control de la UABJO, el problema creció por la falta de solución a las demandas de los estudiantes. Ante la represión policiaca, organizaciones civiles, indígenas y campesinas respaldaron el movimiento estudiantil.
Marchas, movilizaciones, plantones se registraron en diversas partes de la entidad, a lo que el mandatario estatal respondió con la fuerza pública, lo que dejó decenas de muertos y heridos en las calles. El problema político-social se extendió hasta 1977.
Cuando al gobernador priista se le cuestionaba sobre el saldo de muertos que habían dejado los desalojos violentos implementados por la policía estatal para frenar la revuelta social, respondió “Pongan 80 o cien. A estas alturas es como si estuviera en un partido de futbol. Me da igual perder uno a cero que cinco a cero”.
En el caso actual de Oaxaca, el problema se originó por la retabulación del salario magisterial, pero ante el intento de desalojo violento por parte del gobierno de Ulises Ruiz, otros sectores populares se sumaron a la revuelta.
En aquel tiempo una comisión del Senado viajó a Oaxaca para verificar la situación que se vivía en esa entidad, pero el presidente de la República se adelantó a la resolución de los legisladores y ordenó la intervención del ejército mexicano.
Las tropas tomaron el control de las calles sin disparar. La Secretaría de Gobernación era dirigida por Jesús Reyes Heroles y Fernando Gutiérrez Barrios fungía como subsecretario de Seguridad Nacional.
Los empresarios oaxaqueños pedían el desalojo de los manifestantes que se agruparon en el Frente Popular contra la Represión, y mantener al gobernador Manuel Zárate Aquino. Y la Iglesia católica, a través del arzobispo Bartolomé Carrasco, reprochaba a las autoridades su incapacidad al haber sido rebasados por un conflicto universitario que fue manipulado por otros intereses.
Pasaron cerca de tres décadas y en las calles de la capital oaxaqueña se vive el mismo conflicto. Una comisión senatorial viajó al estado, pero terminó por considerar que si bien había ingobernabilidad, no tenía las facultades para decretar la desaparición de poderes.
Mientras tanto, maestros, estudiantes, campesinos, organizaciones sociales y civiles mantienen tomadas las calles y las principales plazas donde colocaron barricadas para protegerse de cualquier ataque de las fuerzas policiacas y militares.
El gobierno panista, a través del secretario de Gobernación, Carlos Abascal, busca una salida negociada con los integrantes de la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO) y con la sección 22 del sindicato magisterial. Y arremete contra el mandatario priista: “La autoridad local no ha tenido la capacidad de controlar la paz, el orden, la seguridad y por eso está sucediendo lo que está sucediendo”.
A más de cinco meses de que inició el conflicto por una demanda magisterial, no hay una salida política. Más de diez personas han sido asesinadas, la APPO mantiene el control de la capital oaxaqueña. Hombres armados con palos, tubos y piedras recorren escuelas, oficinas públicas para desalojarlas y no permitir labores.
Los actores y el escenario parecieran ser los mismos.
Los empresarios respaldando al gobernador Ulises Ruiz y pidiendo la intervención de las fuerzas armadas para desalojar a los inconformes y la Iglesia católica, en voz del arzobispo de Antequera, José Luis Chávez Botello, preocupada porque los hechos de violencia han contaminado aún más el ambiente.
“Hasta el momento, ninguno de los actores principales ha reconocido sus errores ni se ha disculpado ante la sociedad”.
Por su parte, el actor principal de este conflicto, Ulises Ruiz, reparte culpas y responsabiliza al gobierno de Vicente Fox del problema por no solucionar a tiempo las demandas del magisterio. “Cada quien tiene que asumir su responsabilidad y tenemos que cumplir con la obligación que tenemos y que nos confirieron los ciudadanos”.
El mandatario priista reprochó al gobierno panista no haber actuado cuando el Congreso local solicitó la intervención de las fuerzas federales para restablecer el orden.
Y para ello el gobierno federal alista armas.
Fox sostuvo un encuentro con su gabinete de seguridad para delinear una salida al conflicto oaxaqueño que se inició el 22 de mayo y que se endureció el 14 de junio cuando la policía estatal fracaso en el intento de desalojar por la fuerza a los maestros paristas.
En la reunión participaron los Secretarios de la Defensa Nacional, Gerardo Clemente Vega; de Marina, Marco Antonio Peyrot; de Seguridad Pública, Eduardo Medina Mora; de Gobernación, Carlos Abascal y el director general del Cisen, Jaime Domingo López Buitrón.
En Oaxaca, como hace tres décadas, se espera una salida militar.
6 de octubre de 2006
Capital de Colombia ¨sin Hambre¨
"Bogotá sin Hambre" es un programa que impulsa el alcalde de la capital de Colombia, Luis Eduardo Garzón, cuenta con apoyo de la cooperación
española por medio del gobierno de La Rioja y la asociación Labor.
El director del Centro Educativo Nacional y de Asesorías Socioeconómicas y Laborales (Cenasel), Nelson Cifuentes, explicó que Labor propugna por mejorar el nivel de vida de los sectores más pobres de Bogotá, que tiene más de siete millones de habitantes, 55 por ciento de ellos por debajo de la línea de pobreza.
Para el representante de Cenasel, entidad que participa en el programa, la asociación asturiana, con este tipo de apoyo, busca desarrollar la capacidad y autonomía de países y regiones beneficiarios, reforzando estructuras productivas y formando talento humano".
El programa "Bogotá sin Hambre" es considerado por los organismos de cooperación internacional como una forma de contribuir a la erradicación de la pobreza en este país sudamericano.
Durante la administración del alcalde Garzón se han inaugurado 227 comedores en los barrios populares de Bogotá, los cuales atienden cerca de 60 mil personas de los estratos sociales bajos que pagan 13 centavos de dólar por cada almuerzo.
Los comedores atienden de manera prioritaria a niños y niñas que no asisten al colegio o que trabajan, además de mujeres embarazadas y madres lactantes, adultos mayores, personas con limitaciones físicas, sensoriales y cognitivas y desplazados.
Según cifras de la Alcaldía de Bogotá, al menos 164 mil hogares dejan de comer alguno de los tres alimentos diarios, mientras que un 40 por ciento de los niños pobres y menores de siete años tienen desnutrición crónica.
española por medio del gobierno de La Rioja y la asociación Labor.
El director del Centro Educativo Nacional y de Asesorías Socioeconómicas y Laborales (Cenasel), Nelson Cifuentes, explicó que Labor propugna por mejorar el nivel de vida de los sectores más pobres de Bogotá, que tiene más de siete millones de habitantes, 55 por ciento de ellos por debajo de la línea de pobreza.
Para el representante de Cenasel, entidad que participa en el programa, la asociación asturiana, con este tipo de apoyo, busca desarrollar la capacidad y autonomía de países y regiones beneficiarios, reforzando estructuras productivas y formando talento humano".
El programa "Bogotá sin Hambre" es considerado por los organismos de cooperación internacional como una forma de contribuir a la erradicación de la pobreza en este país sudamericano.
Durante la administración del alcalde Garzón se han inaugurado 227 comedores en los barrios populares de Bogotá, los cuales atienden cerca de 60 mil personas de los estratos sociales bajos que pagan 13 centavos de dólar por cada almuerzo.
Los comedores atienden de manera prioritaria a niños y niñas que no asisten al colegio o que trabajan, además de mujeres embarazadas y madres lactantes, adultos mayores, personas con limitaciones físicas, sensoriales y cognitivas y desplazados.
Según cifras de la Alcaldía de Bogotá, al menos 164 mil hogares dejan de comer alguno de los tres alimentos diarios, mientras que un 40 por ciento de los niños pobres y menores de siete años tienen desnutrición crónica.
5 de septiembre de 2006
Investigación sobre empresas españolas en Colombia
Estimado/as,
Desde el ODG de la Cátedra UNESCO de Sostenibilidad de la Universitat
Politècnica de Catalunya, les remitimos cuatro informes críticos
recientes sobre los impactos sociales y ambientales de dos de las compañías
transnacionales españolas en COLOMBIA. Se trata de 3 estudios sobre la
eléctrica Unión FENOSA (Electrocosta, Electricaribe y EPSA) que opera
principalmente en la costa Atlántica y departamento del Cauca, y
uno más de REPSOL-YPF que opera en Arauca. La razón de tales estudios es
analizar a la luz de los hechos, la dudosa aportación al desarrollo y al
respeto de los derechos de los ciudadanos colombianos por parte de dichas empresas
cuyas operaciones en Colombia están siendo denunciadas por sindicatos,
organizaciones ambientales y de derechos humanos.
1- Informe Repsol en Colombia. En la guerra, contra los indígenas y
bajo la sombra paramilitar.
http://www.debtwatch.org/documents/novetats/Repsol_Colombia.pdf
El petróleo en Colombia alimenta el conflicto armado colombiano y la
presencia de Repsol en la región de Arauca, muy castigada por la
guerra, ha levantado sospechas sobre su implicación. La entrada de
paramilitares en la región coincidió con el anuncio del descubrimiento de petróleo en
uno de sus pozos. A partir de entonces se documentaron horrendas
masacres y múltiples violaciones de derechos humanos. Repsol invade también
territorios indígenas lo que ha motivado una fuerte resistencia de las
comunidad U'wa. El ODG estuvo en Arauca conociendo de primera mano
todos los impactos sociales y ambientales generados y toda la resistencia
contra la petrolera. El resultado ha sido este informe.
2- Unión Fenosa en Colombia (I). Una estrategia socialmente
irresponsable
http://www.debtwatch.org/documents/novetats/b36_UnionFenosa_Colombia.pdf
Tras dos viajes de el ODG a Colombia presentamos un amplio informe
sobre la discutida estrategia empresarial empleada por Unión FENOSA en
este país con miras a hacer rentable su inversión en unas zonas donde el 70%
de las personas a las que presta servicio tienen escasos recursos para
pagarlo.
Presiones al gobierno, amenazas, aumento de tarifas, cobro millonario de
subsidios, cortes de luz disfrazados de mantenimiento o la implementación
de un polémico modelo energético (Energía Social) para las comunidades más
pobres son algunos de los aspectos más controvertidos de la política
colombiana de FENOSA y que abordamos en este trabajo.
3- Unión Fenosa en Colombia (II). El embalse de Salvajina y el
desvío del Río Ovejas: una deuda ecológica y social que no para de crecer.
http://www.debtwatch.org/documents/enprofunditat/Transnacionals_espanyoles/2
Investigación realizada junto al CENSAT Agua Viva en Colombia donde se
analiza la deuda ecológica y social generadas por Unión Fenosa por el
proyecto de Salvajina y el Río Ovejas.
4- Unión Fenosa en Colombia (III). Un ejemplo de mala calidad de
servicio al servicio del beneficio empresarial.
http://www.debtwatch.org/documents/enprofunditat/Transnacionals_espanyoles/c
alidad.pdf
Se describe, a partir de datos oficiales, la pésima calidad de
servicio que ofrece Unión Fenosa en Colombia (11 pp) en contraste con el
discurso inicial que anunciaba profundas mejoras en el servicio eléctrico
colombiano.
Los informes son el fruto de distintas entrevistas en las zonas
afectadas en Colombia, junto al trabajo que el ODG viene desarrollando en
materia de vigilancia y análisis sobre las empresas transnacionales españolas
en los países periféricos. Agradecemos la indispensable colaboración de las
organizaciones colombianas y los testimonios que han hecho posible, dichos estudios.
En breve les remitiremos de nuevo dos informes más sobre las
actuaciones de la eléctrica ENDESA, (propietaria entre otras de CONDESA y
EMGESA), y del banco BBVA (propietario del Banco Ganadero y de Granahorrar, entre otras), ambas también envueltas en polémicas aportaciones a Colombia.
Cualquier comentario, crítica, consulta o sugerencia, no duden en
contactar con sus actores, la dirección de los cuales consta en los
propios informes. Esperamos que les puedan ser de utilidad.
Atentamente,
Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG)
Cátedra UNESCO de Sostenibilitat. Universitat Politécnica de Catalunya.
(observatori@debtwatch.org)
www.debtwatch.org
Desde el ODG de la Cátedra UNESCO de Sostenibilidad de la Universitat
Politècnica de Catalunya, les remitimos cuatro informes críticos
recientes sobre los impactos sociales y ambientales de dos de las compañías
transnacionales españolas en COLOMBIA. Se trata de 3 estudios sobre la
eléctrica Unión FENOSA (Electrocosta, Electricaribe y EPSA) que opera
principalmente en la costa Atlántica y departamento del Cauca, y
uno más de REPSOL-YPF que opera en Arauca. La razón de tales estudios es
analizar a la luz de los hechos, la dudosa aportación al desarrollo y al
respeto de los derechos de los ciudadanos colombianos por parte de dichas empresas
cuyas operaciones en Colombia están siendo denunciadas por sindicatos,
organizaciones ambientales y de derechos humanos.
1- Informe Repsol en Colombia. En la guerra, contra los indígenas y
bajo la sombra paramilitar.
http://www.debtwatch.org/documents/novetats/Repsol_Colombia.pdf
El petróleo en Colombia alimenta el conflicto armado colombiano y la
presencia de Repsol en la región de Arauca, muy castigada por la
guerra, ha levantado sospechas sobre su implicación. La entrada de
paramilitares en la región coincidió con el anuncio del descubrimiento de petróleo en
uno de sus pozos. A partir de entonces se documentaron horrendas
masacres y múltiples violaciones de derechos humanos. Repsol invade también
territorios indígenas lo que ha motivado una fuerte resistencia de las
comunidad U'wa. El ODG estuvo en Arauca conociendo de primera mano
todos los impactos sociales y ambientales generados y toda la resistencia
contra la petrolera. El resultado ha sido este informe.
2- Unión Fenosa en Colombia (I). Una estrategia socialmente
irresponsable
http://www.debtwatch.org/documents/novetats/b36_UnionFenosa_Colombia.pdf
Tras dos viajes de el ODG a Colombia presentamos un amplio informe
sobre la discutida estrategia empresarial empleada por Unión FENOSA en
este país con miras a hacer rentable su inversión en unas zonas donde el 70%
de las personas a las que presta servicio tienen escasos recursos para
pagarlo.
Presiones al gobierno, amenazas, aumento de tarifas, cobro millonario de
subsidios, cortes de luz disfrazados de mantenimiento o la implementación
de un polémico modelo energético (Energía Social) para las comunidades más
pobres son algunos de los aspectos más controvertidos de la política
colombiana de FENOSA y que abordamos en este trabajo.
3- Unión Fenosa en Colombia (II). El embalse de Salvajina y el
desvío del Río Ovejas: una deuda ecológica y social que no para de crecer.
http://www.debtwatch.org/documents/enprofunditat/Transnacionals_espanyoles/2
Investigación realizada junto al CENSAT Agua Viva en Colombia donde se
analiza la deuda ecológica y social generadas por Unión Fenosa por el
proyecto de Salvajina y el Río Ovejas.
4- Unión Fenosa en Colombia (III). Un ejemplo de mala calidad de
servicio al servicio del beneficio empresarial.
http://www.debtwatch.org/documents/enprofunditat/Transnacionals_espanyoles/c
alidad.pdf
Se describe, a partir de datos oficiales, la pésima calidad de
servicio que ofrece Unión Fenosa en Colombia (11 pp) en contraste con el
discurso inicial que anunciaba profundas mejoras en el servicio eléctrico
colombiano.
Los informes son el fruto de distintas entrevistas en las zonas
afectadas en Colombia, junto al trabajo que el ODG viene desarrollando en
materia de vigilancia y análisis sobre las empresas transnacionales españolas
en los países periféricos. Agradecemos la indispensable colaboración de las
organizaciones colombianas y los testimonios que han hecho posible, dichos estudios.
En breve les remitiremos de nuevo dos informes más sobre las
actuaciones de la eléctrica ENDESA, (propietaria entre otras de CONDESA y
EMGESA), y del banco BBVA (propietario del Banco Ganadero y de Granahorrar, entre otras), ambas también envueltas en polémicas aportaciones a Colombia.
Cualquier comentario, crítica, consulta o sugerencia, no duden en
contactar con sus actores, la dirección de los cuales consta en los
propios informes. Esperamos que les puedan ser de utilidad.
Atentamente,
Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG)
Cátedra UNESCO de Sostenibilitat. Universitat Politécnica de Catalunya.
(observatori@debtwatch.org)
www.debtwatch.org
Investigación sobre empresas españolas en Colombia
Estimado/as,
Desde el ODG de la Cátedra UNESCO de Sostenibilidad de la Universitat
Politècnica de Catalunya, les remitimos cuatro informes críticos
recientes sobre los impactos sociales y ambientales de dos de las compañías
transnacionales españolas en COLOMBIA. Se trata de 3 estudios sobre la
eléctrica Unión FENOSA (Electrocosta, Electricaribe y EPSA) que opera
principalmente en la costa Atlántica y departamento del Cauca, y
uno más de REPSOL-YPF que opera en Arauca. La razón de tales estudios es
analizar a la luz de los hechos, la dudosa aportación al desarrollo y al
respeto de los derechos de los ciudadanos colombianos por parte de dichas empresas
cuyas operaciones en Colombia están siendo denunciadas por sindicatos,
organizaciones ambientales y de derechos humanos.
1- Informe Repsol en Colombia. En la guerra, contra los indígenas y
bajo la sombra paramilitar.
http://www.debtwatch.org/documents/novetats/Repsol_Colombia.pdf
El petróleo en Colombia alimenta el conflicto armado colombiano y la
presencia de Repsol en la región de Arauca, muy castigada por la
guerra, ha levantado sospechas sobre su implicación. La entrada de
paramilitares en la región coincidió con el anuncio del descubrimiento de petróleo en
uno de sus pozos. A partir de entonces se documentaron horrendas
masacres y múltiples violaciones de derechos humanos. Repsol invade también
territorios indígenas lo que ha motivado una fuerte resistencia de las
comunidad U'wa. El ODG estuvo en Arauca conociendo de primera mano
todos los impactos sociales y ambientales generados y toda la resistencia
contra la petrolera. El resultado ha sido este informe.
2- Unión Fenosa en Colombia (I). Una estrategia socialmente
irresponsable
http://www.debtwatch.org/documents/novetats/b36_UnionFenosa_Colombia.pdf
Tras dos viajes de el ODG a Colombia presentamos un amplio informe
sobre la discutida estrategia empresarial empleada por Unión FENOSA en
este país con miras a hacer rentable su inversión en unas zonas donde el 70%
de las personas a las que presta servicio tienen escasos recursos para
pagarlo.
Presiones al gobierno, amenazas, aumento de tarifas, cobro millonario de
subsidios, cortes de luz disfrazados de mantenimiento o la implementación
de un polémico modelo energético (Energía Social) para las comunidades más
pobres son algunos de los aspectos más controvertidos de la política
colombiana de FENOSA y que abordamos en este trabajo.
3- Unión Fenosa en Colombia (II). El embalse de Salvajina y el
desvío del Río Ovejas: una deuda ecológica y social que no para de crecer.
http://www.debtwatch.org/documents/enprofunditat/Transnacionals_espanyoles/2
Investigación realizada junto al CENSAT Agua Viva en Colombia donde se
analiza la deuda ecológica y social generadas por Unión Fenosa por el
proyecto de Salvajina y el Río Ovejas.
4- Unión Fenosa en Colombia (III). Un ejemplo de mala calidad de
servicio al servicio del beneficio empresarial.
http://www.debtwatch.org/documents/enprofunditat/Transnacionals_espanyoles/c
alidad.pdf
Se describe, a partir de datos oficiales, la pésima calidad de
servicio que ofrece Unión Fenosa en Colombia (11 pp) en contraste con el
discurso inicial que anunciaba profundas mejoras en el servicio eléctrico
colombiano.
Los informes son el fruto de distintas entrevistas en las zonas
afectadas en Colombia, junto al trabajo que el ODG viene desarrollando en
materia de vigilancia y análisis sobre las empresas transnacionales españolas
en los países periféricos. Agradecemos la indispensable colaboración de las
organizaciones colombianas y los testimonios que han hecho posible, dichos estudios.
En breve les remitiremos de nuevo dos informes más sobre las
actuaciones de la eléctrica ENDESA, (propietaria entre otras de CONDESA y
EMGESA), y del banco BBVA (propietario del Banco Ganadero y de Granahorrar, entre otras), ambas también envueltas en polémicas aportaciones a Colombia.
Cualquier comentario, crítica, consulta o sugerencia, no duden en
contactar con sus actores, la dirección de los cuales consta en los
propios informes. Esperamos que les puedan ser de utilidad.
Atentamente,
Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG)
Cátedra UNESCO de Sostenibilitat. Universitat Politécnica de Catalunya.
(observatori@debtwatch.org)
www.debtwatch.org
Desde el ODG de la Cátedra UNESCO de Sostenibilidad de la Universitat
Politècnica de Catalunya, les remitimos cuatro informes críticos
recientes sobre los impactos sociales y ambientales de dos de las compañías
transnacionales españolas en COLOMBIA. Se trata de 3 estudios sobre la
eléctrica Unión FENOSA (Electrocosta, Electricaribe y EPSA) que opera
principalmente en la costa Atlántica y departamento del Cauca, y
uno más de REPSOL-YPF que opera en Arauca. La razón de tales estudios es
analizar a la luz de los hechos, la dudosa aportación al desarrollo y al
respeto de los derechos de los ciudadanos colombianos por parte de dichas empresas
cuyas operaciones en Colombia están siendo denunciadas por sindicatos,
organizaciones ambientales y de derechos humanos.
1- Informe Repsol en Colombia. En la guerra, contra los indígenas y
bajo la sombra paramilitar.
http://www.debtwatch.org/documents/novetats/Repsol_Colombia.pdf
El petróleo en Colombia alimenta el conflicto armado colombiano y la
presencia de Repsol en la región de Arauca, muy castigada por la
guerra, ha levantado sospechas sobre su implicación. La entrada de
paramilitares en la región coincidió con el anuncio del descubrimiento de petróleo en
uno de sus pozos. A partir de entonces se documentaron horrendas
masacres y múltiples violaciones de derechos humanos. Repsol invade también
territorios indígenas lo que ha motivado una fuerte resistencia de las
comunidad U'wa. El ODG estuvo en Arauca conociendo de primera mano
todos los impactos sociales y ambientales generados y toda la resistencia
contra la petrolera. El resultado ha sido este informe.
2- Unión Fenosa en Colombia (I). Una estrategia socialmente
irresponsable
http://www.debtwatch.org/documents/novetats/b36_UnionFenosa_Colombia.pdf
Tras dos viajes de el ODG a Colombia presentamos un amplio informe
sobre la discutida estrategia empresarial empleada por Unión FENOSA en
este país con miras a hacer rentable su inversión en unas zonas donde el 70%
de las personas a las que presta servicio tienen escasos recursos para
pagarlo.
Presiones al gobierno, amenazas, aumento de tarifas, cobro millonario de
subsidios, cortes de luz disfrazados de mantenimiento o la implementación
de un polémico modelo energético (Energía Social) para las comunidades más
pobres son algunos de los aspectos más controvertidos de la política
colombiana de FENOSA y que abordamos en este trabajo.
3- Unión Fenosa en Colombia (II). El embalse de Salvajina y el
desvío del Río Ovejas: una deuda ecológica y social que no para de crecer.
http://www.debtwatch.org/documents/enprofunditat/Transnacionals_espanyoles/2
Investigación realizada junto al CENSAT Agua Viva en Colombia donde se
analiza la deuda ecológica y social generadas por Unión Fenosa por el
proyecto de Salvajina y el Río Ovejas.
4- Unión Fenosa en Colombia (III). Un ejemplo de mala calidad de
servicio al servicio del beneficio empresarial.
http://www.debtwatch.org/documents/enprofunditat/Transnacionals_espanyoles/c
alidad.pdf
Se describe, a partir de datos oficiales, la pésima calidad de
servicio que ofrece Unión Fenosa en Colombia (11 pp) en contraste con el
discurso inicial que anunciaba profundas mejoras en el servicio eléctrico
colombiano.
Los informes son el fruto de distintas entrevistas en las zonas
afectadas en Colombia, junto al trabajo que el ODG viene desarrollando en
materia de vigilancia y análisis sobre las empresas transnacionales españolas
en los países periféricos. Agradecemos la indispensable colaboración de las
organizaciones colombianas y los testimonios que han hecho posible, dichos estudios.
En breve les remitiremos de nuevo dos informes más sobre las
actuaciones de la eléctrica ENDESA, (propietaria entre otras de CONDESA y
EMGESA), y del banco BBVA (propietario del Banco Ganadero y de Granahorrar, entre otras), ambas también envueltas en polémicas aportaciones a Colombia.
Cualquier comentario, crítica, consulta o sugerencia, no duden en
contactar con sus actores, la dirección de los cuales consta en los
propios informes. Esperamos que les puedan ser de utilidad.
Atentamente,
Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG)
Cátedra UNESCO de Sostenibilitat. Universitat Politécnica de Catalunya.
(observatori@debtwatch.org)
www.debtwatch.org
Investigación sobre empresas españolas en Colombia
Estimado/as,
Desde el ODG de la Cátedra UNESCO de Sostenibilidad de la Universitat
Politècnica de Catalunya, les remitimos cuatro informes críticos
recientes sobre los impactos sociales y ambientales de dos de las compañías
transnacionales españolas en COLOMBIA. Se trata de 3 estudios sobre la
eléctrica Unión FENOSA (Electrocosta, Electricaribe y EPSA) que opera
principalmente en la costa Atlántica y departamento del Cauca, y
uno más de REPSOL-YPF que opera en Arauca. La razón de tales estudios es
analizar a la luz de los hechos, la dudosa aportación al desarrollo y al
respeto de los derechos de los ciudadanos colombianos por parte de dichas empresas
cuyas operaciones en Colombia están siendo denunciadas por sindicatos,
organizaciones ambientales y de derechos humanos.
1- Informe Repsol en Colombia. En la guerra, contra los indígenas y
bajo la sombra paramilitar.
http://www.debtwatch.org/documents/novetats/Repsol_Colombia.pdf
El petróleo en Colombia alimenta el conflicto armado colombiano y la
presencia de Repsol en la región de Arauca, muy castigada por la
guerra, ha levantado sospechas sobre su implicación. La entrada de
paramilitares en la región coincidió con el anuncio del descubrimiento de petróleo en
uno de sus pozos. A partir de entonces se documentaron horrendas
masacres y múltiples violaciones de derechos humanos. Repsol invade también
territorios indígenas lo que ha motivado una fuerte resistencia de las
comunidad U'wa. El ODG estuvo en Arauca conociendo de primera mano
todos los impactos sociales y ambientales generados y toda la resistencia
contra la petrolera. El resultado ha sido este informe.
2- Unión Fenosa en Colombia (I). Una estrategia socialmente
irresponsable
http://www.debtwatch.org/documents/novetats/b36_UnionFenosa_Colombia.pdf
Tras dos viajes de el ODG a Colombia presentamos un amplio informe
sobre la discutida estrategia empresarial empleada por Unión FENOSA en
este país con miras a hacer rentable su inversión en unas zonas donde el 70%
de las personas a las que presta servicio tienen escasos recursos para
pagarlo.
Presiones al gobierno, amenazas, aumento de tarifas, cobro millonario de
subsidios, cortes de luz disfrazados de mantenimiento o la implementación
de un polémico modelo energético (Energía Social) para las comunidades más
pobres son algunos de los aspectos más controvertidos de la política
colombiana de FENOSA y que abordamos en este trabajo.
3- Unión Fenosa en Colombia (II). El embalse de Salvajina y el
desvío del Río Ovejas: una deuda ecológica y social que no para de crecer.
http://www.debtwatch.org/documents/enprofunditat/Transnacionals_espanyoles/2
Investigación realizada junto al CENSAT Agua Viva en Colombia donde se
analiza la deuda ecológica y social generadas por Unión Fenosa por el
proyecto de Salvajina y el Río Ovejas.
4- Unión Fenosa en Colombia (III). Un ejemplo de mala calidad de
servicio al servicio del beneficio empresarial.
http://www.debtwatch.org/documents/enprofunditat/Transnacionals_espanyoles/c
alidad.pdf
Se describe, a partir de datos oficiales, la pésima calidad de
servicio que ofrece Unión Fenosa en Colombia (11 pp) en contraste con el
discurso inicial que anunciaba profundas mejoras en el servicio eléctrico
colombiano.
Los informes son el fruto de distintas entrevistas en las zonas
afectadas en Colombia, junto al trabajo que el ODG viene desarrollando en
materia de vigilancia y análisis sobre las empresas transnacionales españolas
en los países periféricos. Agradecemos la indispensable colaboración de las
organizaciones colombianas y los testimonios que han hecho posible, dichos estudios.
En breve les remitiremos de nuevo dos informes más sobre las
actuaciones de la eléctrica ENDESA, (propietaria entre otras de CONDESA y
EMGESA), y del banco BBVA (propietario del Banco Ganadero y de Granahorrar, entre otras), ambas también envueltas en polémicas aportaciones a Colombia.
Cualquier comentario, crítica, consulta o sugerencia, no duden en
contactar con sus actores, la dirección de los cuales consta en los
propios informes. Esperamos que les puedan ser de utilidad.
Atentamente,
Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG)
Cátedra UNESCO de Sostenibilitat. Universitat Politécnica de Catalunya.
(observatori@debtwatch.org)
www.debtwatch.org
Desde el ODG de la Cátedra UNESCO de Sostenibilidad de la Universitat
Politècnica de Catalunya, les remitimos cuatro informes críticos
recientes sobre los impactos sociales y ambientales de dos de las compañías
transnacionales españolas en COLOMBIA. Se trata de 3 estudios sobre la
eléctrica Unión FENOSA (Electrocosta, Electricaribe y EPSA) que opera
principalmente en la costa Atlántica y departamento del Cauca, y
uno más de REPSOL-YPF que opera en Arauca. La razón de tales estudios es
analizar a la luz de los hechos, la dudosa aportación al desarrollo y al
respeto de los derechos de los ciudadanos colombianos por parte de dichas empresas
cuyas operaciones en Colombia están siendo denunciadas por sindicatos,
organizaciones ambientales y de derechos humanos.
1- Informe Repsol en Colombia. En la guerra, contra los indígenas y
bajo la sombra paramilitar.
http://www.debtwatch.org/documents/novetats/Repsol_Colombia.pdf
El petróleo en Colombia alimenta el conflicto armado colombiano y la
presencia de Repsol en la región de Arauca, muy castigada por la
guerra, ha levantado sospechas sobre su implicación. La entrada de
paramilitares en la región coincidió con el anuncio del descubrimiento de petróleo en
uno de sus pozos. A partir de entonces se documentaron horrendas
masacres y múltiples violaciones de derechos humanos. Repsol invade también
territorios indígenas lo que ha motivado una fuerte resistencia de las
comunidad U'wa. El ODG estuvo en Arauca conociendo de primera mano
todos los impactos sociales y ambientales generados y toda la resistencia
contra la petrolera. El resultado ha sido este informe.
2- Unión Fenosa en Colombia (I). Una estrategia socialmente
irresponsable
http://www.debtwatch.org/documents/novetats/b36_UnionFenosa_Colombia.pdf
Tras dos viajes de el ODG a Colombia presentamos un amplio informe
sobre la discutida estrategia empresarial empleada por Unión FENOSA en
este país con miras a hacer rentable su inversión en unas zonas donde el 70%
de las personas a las que presta servicio tienen escasos recursos para
pagarlo.
Presiones al gobierno, amenazas, aumento de tarifas, cobro millonario de
subsidios, cortes de luz disfrazados de mantenimiento o la implementación
de un polémico modelo energético (Energía Social) para las comunidades más
pobres son algunos de los aspectos más controvertidos de la política
colombiana de FENOSA y que abordamos en este trabajo.
3- Unión Fenosa en Colombia (II). El embalse de Salvajina y el
desvío del Río Ovejas: una deuda ecológica y social que no para de crecer.
http://www.debtwatch.org/documents/enprofunditat/Transnacionals_espanyoles/2
Investigación realizada junto al CENSAT Agua Viva en Colombia donde se
analiza la deuda ecológica y social generadas por Unión Fenosa por el
proyecto de Salvajina y el Río Ovejas.
4- Unión Fenosa en Colombia (III). Un ejemplo de mala calidad de
servicio al servicio del beneficio empresarial.
http://www.debtwatch.org/documents/enprofunditat/Transnacionals_espanyoles/c
alidad.pdf
Se describe, a partir de datos oficiales, la pésima calidad de
servicio que ofrece Unión Fenosa en Colombia (11 pp) en contraste con el
discurso inicial que anunciaba profundas mejoras en el servicio eléctrico
colombiano.
Los informes son el fruto de distintas entrevistas en las zonas
afectadas en Colombia, junto al trabajo que el ODG viene desarrollando en
materia de vigilancia y análisis sobre las empresas transnacionales españolas
en los países periféricos. Agradecemos la indispensable colaboración de las
organizaciones colombianas y los testimonios que han hecho posible, dichos estudios.
En breve les remitiremos de nuevo dos informes más sobre las
actuaciones de la eléctrica ENDESA, (propietaria entre otras de CONDESA y
EMGESA), y del banco BBVA (propietario del Banco Ganadero y de Granahorrar, entre otras), ambas también envueltas en polémicas aportaciones a Colombia.
Cualquier comentario, crítica, consulta o sugerencia, no duden en
contactar con sus actores, la dirección de los cuales consta en los
propios informes. Esperamos que les puedan ser de utilidad.
Atentamente,
Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG)
Cátedra UNESCO de Sostenibilitat. Universitat Politécnica de Catalunya.
(observatori@debtwatch.org)
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7 de agosto de 2006
Sobre la barbarie en Oriente Próximo
Eduardo Galeano
Un país bombardea dos países. La impunidad podría resultar asombrosa si no fuera costumbre. Algunas tímidas protestas dicen que hubo errores. ¿Hasta cuándo los horrores se seguirán llamando errores?
Esta carnicería de civiles se desató a partir del secuestro de un soldado. ¿Hasta cuándo el secuestro de un soldado israelí podrá justificar el secuestro de la soberanía palestina? ¿Hasta cuándo el secuestro de dos soldados israelíes podrá justificar el secuestro del Líbano entero?
La cacería de judíos fue, durante siglos, el deporte preferido de los europeos. En Auschwitz desembocó un antiguo río de espantos, que había atravesado toda Europa. ¿Hasta cuándo seguirán los palestinos y otros árabes pagando crímenes que no cometieron?
Hezbollá no existía cuando Israel arrasó el Líbano en sus invasiones anteriores. ¿Hasta cuándo nos seguiremos creyendo el cuento del agresor agredido, que practica el terrorismo porque tiene derecho a defenderse del terrorismo?
Iraq, Afganistán, Palestina, Líbano… ¿Hasta cuándo se podrá seguir exterminando países impunemente?
Las torturas de Abu Ghraib, que han despertado cierto malestar universal, no tienen nada de nuevo para nosotros, los latinoamericanos.
Nuestros militares aprendieron esas técnicas de interrogatorio en la Escuela de las Américas, que ahora perdió el nombre pero no las mañas. ¿Hasta
cuándo seguiremos aceptando que la tortura se siga legitimando, como hizo la Corte Suprema de Israel, en nombre de la legítima defensa de la
patria?
Israel ha desoído cuarenta y seis recomendaciones de la Asamblea General y de otros organismos de las Naciones Unidas. ¿Hasta cuándo el gobierno israelí seguirá ejerciendo el privilegio de ser sordo?
Las Naciones Unidas recomiendan pero no deciden. Cuando deciden, la Casa Blanca impide que decidan, porque tiene derecho de veto. La Casa
Blanca ha vetado, en el Consejo de Seguridad, cuarenta resoluciones que condenaban a Israel. ¿Hasta cuándo las Naciones Unidas seguirán actuando como si fueran otro nombre de los EE.UU.?
Desde que los palestinos fueron desalojados de sus casas y despojados de sus tierras, mucha sangre ha corrido. ¿Hasta cuándo seguirá corriendo la sangre para que la fuerza justifique lo que el derecho niega?
La historia se repite, día tras día, año tras año, y un israelí muere por cada diez árabes que mueren. ¿Hasta cuándo seguirá valiendo diez
veces más la vida de cada israelí?
En proporción a la población, los cincuenta mil civiles, en su mayoría 1mujeres y niños, muertos en Iraq, equivalen a ochocientos mil
estadounidenses. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando, como si fuera costumbre, la matanza de iraquíes, en una guerra ciega que ha olvidado sus pretextos?
¿Hasta cuándo seguirá siendo normal que los vivos y los muertos sean de primera, segunda, tercera o cuarta categoría?
Irán está desarrollando la energía nuclear. ¿Hasta cuándo seguiremos creyendo que eso basta para probar que un país es un peligro para la
humanidad? A la llamada comunidad internacional no la angustia para nada el hecho de que Israel tenga doscientas cincuenta bombas atómicas, aunque es un país que vive al borde de un ataque de nervios. ¿Quién maneja el peligrosímetro universal? ¿Habrá sido Irán el país que arrojó las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki?
En la era de la globalización, el derecho de presión puede más que el derecho de expresión. Para justificar la ilegal ocupación de tierras
palestinas, la guerra se llama paz. Los israelíes son patriotas y los palestinos son terroristas, y los terroristas siembran la alarma universal.
¿Hasta cuándo los medios de comunicación seguirán siendo miedos de comunicación?
Esta matanza de ahora, que no es la primera ni será, me temo, la última, ¿ocurre en silencio? ¿Está mudo el mundo? ¿Hasta cuándo seguirán sonando en campana de palo las voces de la indignación?
Estos bombardeos matan niños: más de un tercio de las víctimas, no menos de la mitad. Quienes se atreven a denunciarlo son acusados de
antisemitismo. ¿Hasta cuándo seguiremos siendo antisemitas los críticos de los crímenes del terrorismo de estado? ¿Hasta cuándo aceptaremos esa extorsión? ¿Son antisemitas los judíos horrorizados por lo que se hace en su nombre? ¿Son antisemitas los árabes, tan semitas como los judíos?
¿Acaso no hay voces árabes que defienden la patria palestina y repudian el manicomio fundamentalista?
Los terroristas se parecen entre sí: los terroristas de estado, respetables hombres de gobierno, y los terroristas privados, que son locos
sueltos o locos organizados desde los tiempos de la guerra fría contra el totalitarismo comunista. Y todos actúan en nombre de Dios, así se llame
Dios o Alá o Jehová. ¿Hasta cuándo seguiremos ignorando que todos los terrorismos desprecian la vida humana y que todos se alimentan
mutuamente? ¿No es evidente que en esta guerra entre Israel y Hezbollá son civiles, libaneses, palestinos, israelíes, quienes ponen los muertos? ¿No es evidente que las guerras de Afganistán y de Iraq y las invasiones de Gaza y del Líbano son incubadoras del odio, que fabrican fanáticos en serie?
Somos la única especie animal especializada en el exterminio mutuo. Destinamos dos mil quinientos millones de dólares, cada día, a los gastos militares. La miseria y la guerra son hijas del mismo papá: como algunos dioses crueles, come a los vivos y a los muertos. ¿Hasta cuándo
seguiremos aceptando que este mundo enamorado de la muerte es nuestro único mundo posible?
Un país bombardea dos países. La impunidad podría resultar asombrosa si no fuera costumbre. Algunas tímidas protestas dicen que hubo errores. ¿Hasta cuándo los horrores se seguirán llamando errores?
Esta carnicería de civiles se desató a partir del secuestro de un soldado. ¿Hasta cuándo el secuestro de un soldado israelí podrá justificar el secuestro de la soberanía palestina? ¿Hasta cuándo el secuestro de dos soldados israelíes podrá justificar el secuestro del Líbano entero?
La cacería de judíos fue, durante siglos, el deporte preferido de los europeos. En Auschwitz desembocó un antiguo río de espantos, que había atravesado toda Europa. ¿Hasta cuándo seguirán los palestinos y otros árabes pagando crímenes que no cometieron?
Hezbollá no existía cuando Israel arrasó el Líbano en sus invasiones anteriores. ¿Hasta cuándo nos seguiremos creyendo el cuento del agresor agredido, que practica el terrorismo porque tiene derecho a defenderse del terrorismo?
Iraq, Afganistán, Palestina, Líbano… ¿Hasta cuándo se podrá seguir exterminando países impunemente?
Las torturas de Abu Ghraib, que han despertado cierto malestar universal, no tienen nada de nuevo para nosotros, los latinoamericanos.
Nuestros militares aprendieron esas técnicas de interrogatorio en la Escuela de las Américas, que ahora perdió el nombre pero no las mañas. ¿Hasta
cuándo seguiremos aceptando que la tortura se siga legitimando, como hizo la Corte Suprema de Israel, en nombre de la legítima defensa de la
patria?
Israel ha desoído cuarenta y seis recomendaciones de la Asamblea General y de otros organismos de las Naciones Unidas. ¿Hasta cuándo el gobierno israelí seguirá ejerciendo el privilegio de ser sordo?
Las Naciones Unidas recomiendan pero no deciden. Cuando deciden, la Casa Blanca impide que decidan, porque tiene derecho de veto. La Casa
Blanca ha vetado, en el Consejo de Seguridad, cuarenta resoluciones que condenaban a Israel. ¿Hasta cuándo las Naciones Unidas seguirán actuando como si fueran otro nombre de los EE.UU.?
Desde que los palestinos fueron desalojados de sus casas y despojados de sus tierras, mucha sangre ha corrido. ¿Hasta cuándo seguirá corriendo la sangre para que la fuerza justifique lo que el derecho niega?
La historia se repite, día tras día, año tras año, y un israelí muere por cada diez árabes que mueren. ¿Hasta cuándo seguirá valiendo diez
veces más la vida de cada israelí?
En proporción a la población, los cincuenta mil civiles, en su mayoría 1mujeres y niños, muertos en Iraq, equivalen a ochocientos mil
estadounidenses. ¿Hasta cuándo seguiremos aceptando, como si fuera costumbre, la matanza de iraquíes, en una guerra ciega que ha olvidado sus pretextos?
¿Hasta cuándo seguirá siendo normal que los vivos y los muertos sean de primera, segunda, tercera o cuarta categoría?
Irán está desarrollando la energía nuclear. ¿Hasta cuándo seguiremos creyendo que eso basta para probar que un país es un peligro para la
humanidad? A la llamada comunidad internacional no la angustia para nada el hecho de que Israel tenga doscientas cincuenta bombas atómicas, aunque es un país que vive al borde de un ataque de nervios. ¿Quién maneja el peligrosímetro universal? ¿Habrá sido Irán el país que arrojó las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki?
En la era de la globalización, el derecho de presión puede más que el derecho de expresión. Para justificar la ilegal ocupación de tierras
palestinas, la guerra se llama paz. Los israelíes son patriotas y los palestinos son terroristas, y los terroristas siembran la alarma universal.
¿Hasta cuándo los medios de comunicación seguirán siendo miedos de comunicación?
Esta matanza de ahora, que no es la primera ni será, me temo, la última, ¿ocurre en silencio? ¿Está mudo el mundo? ¿Hasta cuándo seguirán sonando en campana de palo las voces de la indignación?
Estos bombardeos matan niños: más de un tercio de las víctimas, no menos de la mitad. Quienes se atreven a denunciarlo son acusados de
antisemitismo. ¿Hasta cuándo seguiremos siendo antisemitas los críticos de los crímenes del terrorismo de estado? ¿Hasta cuándo aceptaremos esa extorsión? ¿Son antisemitas los judíos horrorizados por lo que se hace en su nombre? ¿Son antisemitas los árabes, tan semitas como los judíos?
¿Acaso no hay voces árabes que defienden la patria palestina y repudian el manicomio fundamentalista?
Los terroristas se parecen entre sí: los terroristas de estado, respetables hombres de gobierno, y los terroristas privados, que son locos
sueltos o locos organizados desde los tiempos de la guerra fría contra el totalitarismo comunista. Y todos actúan en nombre de Dios, así se llame
Dios o Alá o Jehová. ¿Hasta cuándo seguiremos ignorando que todos los terrorismos desprecian la vida humana y que todos se alimentan
mutuamente? ¿No es evidente que en esta guerra entre Israel y Hezbollá son civiles, libaneses, palestinos, israelíes, quienes ponen los muertos? ¿No es evidente que las guerras de Afganistán y de Iraq y las invasiones de Gaza y del Líbano son incubadoras del odio, que fabrican fanáticos en serie?
Somos la única especie animal especializada en el exterminio mutuo. Destinamos dos mil quinientos millones de dólares, cada día, a los gastos militares. La miseria y la guerra son hijas del mismo papá: como algunos dioses crueles, come a los vivos y a los muertos. ¿Hasta cuándo
seguiremos aceptando que este mundo enamorado de la muerte es nuestro único mundo posible?
25 de julio de 2006
A propósito de Virginia Vallejo: Si por allá llueve, por acá no escampa y eso que es verano.
Por Cla Cla
Así son las cosas con Virginia Vallejo, en nuestro paisito del sagrado corazón (llamado Locombia), que se llegó a enamorar, de todas maneras los medios vuelven a estar a sus pies, es lógico, por cuanto significa la muerte de Galán, ojalá hayan más famosos para destapar los asesinatos de tantos otros. ¡Claro! Algunos los destapan pero después los matan, casi nadie se puede dar el lujo de estar protegido por EE.UU.
Las cosas por aquí no distan mucho de las de allí, bien saben del amor de la cantante Isabel Pantoja, adorada por medio España, bueno, en realidad adoran más a Rocío Jurado. Jamás en la historia del farandulerismo barato y del resto dizque de noticieros y programas serios le dedicaran tanto a esta dama: La enfermedad, la muerte, las cuatro misas que hasta el momento llevan por el alma de la señora, y donde son centenares de personas que salen a adorarla casi como salen a las procesiones a adorar a la una de las tantas vírgenes y, eso no es todo, nos toca escuchar y leer sobre la tristeza de su marido, la herencia, los hijos, mejor dicho, ni hablar... Pero bueno, estábamos con Isabel, quien se enamora de uno de los mayores capos de Marbella y es detenido con otros 15 potiqueros que manejaban negocios turbios.
Lo que no entiendo es como los reyes no han
podido contribuir para que Marbella no llegara a tal
situación, pues siempre han disfrutado de sus vacaciones de verano; en realidad
no son los únicos, también van los de la farándula y politiqueros del yet set internacional.
Mientras tanto, suceden tantas otras cosas, la subasta de inmigrantes provenientes de África, la muerte de civiles en Palestina. En Colombia, amenazan y matan a indígenas sindicalistas, artistas, defensores de Derechos humanos, entre otros.
En fin..., ya están diciendo que Isabel Pantoja tiene mucho que contar y que cantar.
Estoy por pensar que nos toca ser famosos para contar, que por cierto, hay mucho que contar, lo que no puede ser, es adorar a tantas vírgenes ni a tantos dioses como a los capos de Marbella o a Escobar.
La corrupción pulula por doquier, no solamente se ve en los mal llamados países tercer mundistas .
Julio de 2006
Así son las cosas con Virginia Vallejo, en nuestro paisito del sagrado corazón (llamado Locombia), que se llegó a enamorar, de todas maneras los medios vuelven a estar a sus pies, es lógico, por cuanto significa la muerte de Galán, ojalá hayan más famosos para destapar los asesinatos de tantos otros. ¡Claro! Algunos los destapan pero después los matan, casi nadie se puede dar el lujo de estar protegido por EE.UU.
Las cosas por aquí no distan mucho de las de allí, bien saben del amor de la cantante Isabel Pantoja, adorada por medio España, bueno, en realidad adoran más a Rocío Jurado. Jamás en la historia del farandulerismo barato y del resto dizque de noticieros y programas serios le dedicaran tanto a esta dama: La enfermedad, la muerte, las cuatro misas que hasta el momento llevan por el alma de la señora, y donde son centenares de personas que salen a adorarla casi como salen a las procesiones a adorar a la una de las tantas vírgenes y, eso no es todo, nos toca escuchar y leer sobre la tristeza de su marido, la herencia, los hijos, mejor dicho, ni hablar... Pero bueno, estábamos con Isabel, quien se enamora de uno de los mayores capos de Marbella y es detenido con otros 15 potiqueros que manejaban negocios turbios.
Lo que no entiendo es como los reyes no han
podido contribuir para que Marbella no llegara a tal
situación, pues siempre han disfrutado de sus vacaciones de verano; en realidad
no son los únicos, también van los de la farándula y politiqueros del yet set internacional.
Mientras tanto, suceden tantas otras cosas, la subasta de inmigrantes provenientes de África, la muerte de civiles en Palestina. En Colombia, amenazan y matan a indígenas sindicalistas, artistas, defensores de Derechos humanos, entre otros.
En fin..., ya están diciendo que Isabel Pantoja tiene mucho que contar y que cantar.
Estoy por pensar que nos toca ser famosos para contar, que por cierto, hay mucho que contar, lo que no puede ser, es adorar a tantas vírgenes ni a tantos dioses como a los capos de Marbella o a Escobar.
La corrupción pulula por doquier, no solamente se ve en los mal llamados países tercer mundistas .
Julio de 2006
10 de julio de 2006
El poder de la iglesia católica
Benedicto XVI arremete de nuevo contra las formas de unión diferentes a las que dice la verdad absoluta de la iglesia católica. El matrimonio es “insustituible”, con lo cual el acuerdo civil de los gays y lesbianas quedará por fuera de la bendición papal.
La iglesia católica no admite nada que esté en consonancia con el disfrute de la sexualidad y aferra su poder en lo más retrogrado, negando la apertura en la sociedad de diferentes países que aceptan nuevos modelos de pareja y de familia, hecho que en España está acompañado por recientes medidas jurídicas a favor del matrimonio entre parejas del mismo sexo.
La iglesia católica subraya su intromisión en asuntos de Estado cada vez que califica determinadas acciones de administraciones y llama a su no cumplimiento. Ni los preservativos ni el aborto son parte de la agenda del Vaticano. Están en su derecho como lo están otros Estados de promulgar sus propias leyes si así lo estiman sus gobiernos.
Ni matrimonios entre homosexuales, ni adopción de hijos por ellas y ellos, ni preservativos, ni aborto. ¿Nos quedamos en la Edad Media? ¿Es cuestión de fundamentalismo o miedo a perder el poder frente a los cambios de pluralidad por los que transitan algunas sociedades?
Las creencias religiosas debieran vivirse en el ámbito de lo privado, no tiene porque ser vinculante para una sociedad diversificada, así alguna de ellas haya pervivido siglos. Los tiempos cambian.
El problema no es con Dios, no es con Yahvé, ni con Ala. No, el debate es con quienes han creado una institución para sus propios intereses y necesitan de seguidores como si de un partido político se tratase para sacar adelante sus pretensiones y en las que entre otros, quien sale perdiendo es la mujer.
La utilización del preservativo no sólo previene el contagio del Sida, previene embarazos, pero los jerarcas han decidido que el número de hijos, “los que dios mande”. ¿Alguna mujer en la jerarquía católica? Ellos deciden y ellas que cumplan. El preservativo permite relaciones sexuales más libres, pero eso es vivir en pecado. Abstinencia total o relaciones dentro del matrimonio. ¿Cuál? El “Insustituible”.
La Iglesia Católica cultiva la represión sexual, resultados: gente infeliz o con perversiones que dicho sea de paso pululan en sus filas sacerdotales. ¿Qué dicen de los pederastas denunciados Ellos debaten, discuten, opinan, dicen, desdicen y ocultan.
No nos engañemos creyentes y no creyentes, el poder es el poder y con tal de que perdure otros cientos de años, bien vale recurrir a los postulados más rancios, no importa que en ello empeñe la vida, la salud y la libertad de millones de personas, el bienestar de millones de mujeres.
La iglesia católica no admite nada que esté en consonancia con el disfrute de la sexualidad y aferra su poder en lo más retrogrado, negando la apertura en la sociedad de diferentes países que aceptan nuevos modelos de pareja y de familia, hecho que en España está acompañado por recientes medidas jurídicas a favor del matrimonio entre parejas del mismo sexo.
La iglesia católica subraya su intromisión en asuntos de Estado cada vez que califica determinadas acciones de administraciones y llama a su no cumplimiento. Ni los preservativos ni el aborto son parte de la agenda del Vaticano. Están en su derecho como lo están otros Estados de promulgar sus propias leyes si así lo estiman sus gobiernos.
Ni matrimonios entre homosexuales, ni adopción de hijos por ellas y ellos, ni preservativos, ni aborto. ¿Nos quedamos en la Edad Media? ¿Es cuestión de fundamentalismo o miedo a perder el poder frente a los cambios de pluralidad por los que transitan algunas sociedades?
Las creencias religiosas debieran vivirse en el ámbito de lo privado, no tiene porque ser vinculante para una sociedad diversificada, así alguna de ellas haya pervivido siglos. Los tiempos cambian.
El problema no es con Dios, no es con Yahvé, ni con Ala. No, el debate es con quienes han creado una institución para sus propios intereses y necesitan de seguidores como si de un partido político se tratase para sacar adelante sus pretensiones y en las que entre otros, quien sale perdiendo es la mujer.
La utilización del preservativo no sólo previene el contagio del Sida, previene embarazos, pero los jerarcas han decidido que el número de hijos, “los que dios mande”. ¿Alguna mujer en la jerarquía católica? Ellos deciden y ellas que cumplan. El preservativo permite relaciones sexuales más libres, pero eso es vivir en pecado. Abstinencia total o relaciones dentro del matrimonio. ¿Cuál? El “Insustituible”.
La Iglesia Católica cultiva la represión sexual, resultados: gente infeliz o con perversiones que dicho sea de paso pululan en sus filas sacerdotales. ¿Qué dicen de los pederastas denunciados Ellos debaten, discuten, opinan, dicen, desdicen y ocultan.
No nos engañemos creyentes y no creyentes, el poder es el poder y con tal de que perdure otros cientos de años, bien vale recurrir a los postulados más rancios, no importa que en ello empeñe la vida, la salud y la libertad de millones de personas, el bienestar de millones de mujeres.
26 de junio de 2006
Repítalo cantinero
El bolero y el tango continúan presentes en la vida de la sociedad latinoamericana en amplios sectores que reciben como herencia ritmos musicales propios de su folklore pero que alejados del sentimentalismo vale mirar sus letras como reproductoras de pensamientos, unos dentro del más clásico romanticismo y otros con altos componentes de violencia y no exentos de alta o puras dosis de machismo. Pero no importa, se escuchan una y otra y otra vez. ¡Repítalo cantinero!
Diríamos que trasegar por los arrabales, galerías o cantinas de muchos de los pueblos de América es adentrarse en el desgarro, en el dolor con sentido de tragedia en los momentos de pérdida y ruptura que todo ser humano tiene en la vida, sin embargo, hoy con la migración, la música viaja con ese ingrediente violento de algunas canciones que hacen apología del machismo y del delito; se tararean, cantan, se piden en las reuniones porque hacen parte de un recuerdo, una cultura o porque de verdad llegan al alma. La emoción es la que actúa y la razón se pierde o emoción y razón se asumen para luego convertirse en acción en la vida diaria.
La cotidianidad, los comportamientos repetidos una y otra vez van creando pautas culturales y se me antoja pensar en las niñas y niñas, los adolescentes que escuchan los gustos musicales de los mayores en la radio –una y otra vez- en la televisión, en los lugares de sociabilidad. Ellos y ellas están en formación y las canciones se van convirtiendo en parte de su imaginario, de su pensamiento, de su vivencia.
Las letras de canciones propias de cada país traen evocaciones, nostalgias, amores, desamores, son expresión creadora de cada momento de su historia, pero estás composiciones también comportan sentimientos y actitudes excluyentes y retrógrados en el más general de los conceptos.
Un bolero que dice “Cosas como tú, son para quererlas” Letra de Ernesto Hoffman, intérprete Johnny Albino y el Trío San Juan), no parece que está cantando a la mujer que ama, está cosificando a ese alguien. Y esto que parece intrascendente, resulta que tiene que ver con la manera y forma de expresar, con la palabra que es un vehículo importante de la comunicación, es el instrumento para designar.
Qué decir de “Mujer, mujer divina tienes el veneno que fascina en tu mirar (Autor: Agustín Lara. Intérprete pedro Vargas)
Más aún para pensar con “Señora bonita…mire que ironía, /yo amándola tanto/ y usted tiene dueño”. (Autor: Adolfo Salas. Intérprete: Leo Marini). Parece que nos dejas sin comentarios. ¿Patriarcado o esclavismo?
“Por qué te hizo el destino pecadora/ si no sabes vender el corazón…” (Autor: Agustín Lara. Intérprete: Pedro vargas). Transmite un juicio moral que se aplica sólo a las mujeres.
“Mozo, sírvame la copa rota/quiero sangrar gota a gota/ el veneno de su amor” (Alci Acosta). ¿Quizá violento?
El conocido tango “Tomo y obligo” que interpreta Carlos Gardel daría material a la directora de cine Itziar Bollain para hacer de “Te doy mis ojos” una segunda parte. “Y hoy al verla envilecida y a otros brazos entregada/ fue pa´mi una puñalada y de celos me cegué/ y le juro todavía no consigo convencerme/ cómo puede contenerme y ahí no más no la maté”.
Para seguir pensando y trabajando en un cambio de la sociedad sería conveniente que revisáramos lo que se convierte en costumbre, lo que pasa inadvertido o parece inofensivo.
Diríamos que trasegar por los arrabales, galerías o cantinas de muchos de los pueblos de América es adentrarse en el desgarro, en el dolor con sentido de tragedia en los momentos de pérdida y ruptura que todo ser humano tiene en la vida, sin embargo, hoy con la migración, la música viaja con ese ingrediente violento de algunas canciones que hacen apología del machismo y del delito; se tararean, cantan, se piden en las reuniones porque hacen parte de un recuerdo, una cultura o porque de verdad llegan al alma. La emoción es la que actúa y la razón se pierde o emoción y razón se asumen para luego convertirse en acción en la vida diaria.
La cotidianidad, los comportamientos repetidos una y otra vez van creando pautas culturales y se me antoja pensar en las niñas y niñas, los adolescentes que escuchan los gustos musicales de los mayores en la radio –una y otra vez- en la televisión, en los lugares de sociabilidad. Ellos y ellas están en formación y las canciones se van convirtiendo en parte de su imaginario, de su pensamiento, de su vivencia.
Las letras de canciones propias de cada país traen evocaciones, nostalgias, amores, desamores, son expresión creadora de cada momento de su historia, pero estás composiciones también comportan sentimientos y actitudes excluyentes y retrógrados en el más general de los conceptos.
Un bolero que dice “Cosas como tú, son para quererlas” Letra de Ernesto Hoffman, intérprete Johnny Albino y el Trío San Juan), no parece que está cantando a la mujer que ama, está cosificando a ese alguien. Y esto que parece intrascendente, resulta que tiene que ver con la manera y forma de expresar, con la palabra que es un vehículo importante de la comunicación, es el instrumento para designar.
Qué decir de “Mujer, mujer divina tienes el veneno que fascina en tu mirar (Autor: Agustín Lara. Intérprete pedro Vargas)
Más aún para pensar con “Señora bonita…mire que ironía, /yo amándola tanto/ y usted tiene dueño”. (Autor: Adolfo Salas. Intérprete: Leo Marini). Parece que nos dejas sin comentarios. ¿Patriarcado o esclavismo?
“Por qué te hizo el destino pecadora/ si no sabes vender el corazón…” (Autor: Agustín Lara. Intérprete: Pedro vargas). Transmite un juicio moral que se aplica sólo a las mujeres.
“Mozo, sírvame la copa rota/quiero sangrar gota a gota/ el veneno de su amor” (Alci Acosta). ¿Quizá violento?
El conocido tango “Tomo y obligo” que interpreta Carlos Gardel daría material a la directora de cine Itziar Bollain para hacer de “Te doy mis ojos” una segunda parte. “Y hoy al verla envilecida y a otros brazos entregada/ fue pa´mi una puñalada y de celos me cegué/ y le juro todavía no consigo convencerme/ cómo puede contenerme y ahí no más no la maté”.
Para seguir pensando y trabajando en un cambio de la sociedad sería conveniente que revisáramos lo que se convierte en costumbre, lo que pasa inadvertido o parece inofensivo.
20 de junio de 2006
Soy mujer y me gusta el fútbol
Por Aldebarán
Sé que es difícil de creer. Para gente que aún dice que el balompié "es cosa de hombres" o para publicistas (o las empresas que contratan a esas 'cabezas pensantes' para anunciarse) que consideran que el mejor eslogan para vender un televisor durante un Mundial de fútbol es "verás las mejores delanteras", acompañando su 'ingeniosa' frase con la foto de unas chicas de vigorosos pechos.
Nunca hasta ahora se me había ocurrido pensar que sólo los hombres compraran esos aparatos. Ahora entiendo que me miraran cual bicho raro (a mí que soy mujer y me gusta el fútbol) cuando un día decidí pisar un hipermercado para elegir mi televisor...
A reforzar esta imagen también contribuyen ideas como la que ha tenido un colectivo llamado "Mujeres por una España sin fútbol", que ha creado una web llamada nomasfutbol.es, que incluye un curioso decálogo con puntos como "cada gol de la selección será compensado con una tarde de compras, sin límite de tiempo y/o gasto" o "cada prenda de ropa de color rojo (bufanda o camiseta de la selección) se castigará con una semana a dos velas". Y que el sábado 17-06-06, el diario deportivo "Marca" replicó con una hipotética "carta abierta" de un marido a su esposa, con frases como "durante el Mundial, la tele es mía. El mando a distancia ni lo mires" o "te voy adelantando que Drogba NO es el nombre de un nuevo alcaloide, Thierry Henry NO es un perfume, Wayne Rooney NO es el dueño de Rintintín, ni Heinze es una marca de ketchup".
Pero una iniciativa mucho más ingeniosa que la de dejar a la pareja a "dos velas" (como proponía ese grupo de mujeres españolas) es la que han tomado las mujeres croatas. Ante la previsible falta de atención por parte de sus compañeros (una encuesta reveló que el 65 por ciento de los hombres de ese país seguiría los partidos del Mundial y el 50 por ciento de las mujeres ni uno), en la semana previa al arranque de la cita germana aumentó el número de vibradores vendidos en los 'sex shops' de Zagreb. "Nuestras mujeres han decidido hacer solas su vida sexual", titulaba un rotativo agramita.
Yo, que soy mujer y me gusta el fútbol, respeto a las que lo odien y decidan usar su tiempo en otros ocios, especialmente si son tan gratificantes como la ‘autogestión’. Pero respeto es una palabra que en algunos países parece no existir. Si en Croacia, un anuncio de la televisión pública mostraba a un hombre que iba a ver un partido de fútbol mientras mantenía a su mujer amordazada en el baño, en China un aficionado convirtió esa ficción en triste realidad. Sus elevados gritos en la madrugada (debido a la diferencia horaria entre Alemania y el país asiático) por los goles marcados despertaron a su mujer quien, muy lejos de compartir con él esa ‘alegría’ futbolera, decidió apagar el televisor, a lo que él reaccionó encerrándola con llave en un cuarto.
Sin embargo, no todo son diferencias entre mujeres y hombres por el balompié. El amor es una buena vitamina para lograr el triunfo o un excelente bálsamo para la herida de la derrota. Por eso, las esposas y compañeras de los internacionales ucranianos decidieron leer un manifiesto de apoyo a sus chicos antes del inicio mundialista, llamado “El fútbol nos une”. Y las madres de los seleccionados de Costa de Marfil, conocidas como “mamás elefantes”, organizaron sesiones de plegarias para motivar a sus vástagos. Una de ellas declaró que el “apoyo psicológico y espiritual" que dan a sus hijos puede “contribuir a la victoria”.
Y, mientras tanto, yo, como mujer a la que le gusta el fútbol, sigo disfrutando de cuantos partidos del Mundial puedo ver, pegada a ese televisor que alguna vez compré...
enbarranquillamequedo69@hotmail.com
Sé que es difícil de creer. Para gente que aún dice que el balompié "es cosa de hombres" o para publicistas (o las empresas que contratan a esas 'cabezas pensantes' para anunciarse) que consideran que el mejor eslogan para vender un televisor durante un Mundial de fútbol es "verás las mejores delanteras", acompañando su 'ingeniosa' frase con la foto de unas chicas de vigorosos pechos.
Nunca hasta ahora se me había ocurrido pensar que sólo los hombres compraran esos aparatos. Ahora entiendo que me miraran cual bicho raro (a mí que soy mujer y me gusta el fútbol) cuando un día decidí pisar un hipermercado para elegir mi televisor...
A reforzar esta imagen también contribuyen ideas como la que ha tenido un colectivo llamado "Mujeres por una España sin fútbol", que ha creado una web llamada nomasfutbol.es, que incluye un curioso decálogo con puntos como "cada gol de la selección será compensado con una tarde de compras, sin límite de tiempo y/o gasto" o "cada prenda de ropa de color rojo (bufanda o camiseta de la selección) se castigará con una semana a dos velas". Y que el sábado 17-06-06, el diario deportivo "Marca" replicó con una hipotética "carta abierta" de un marido a su esposa, con frases como "durante el Mundial, la tele es mía. El mando a distancia ni lo mires" o "te voy adelantando que Drogba NO es el nombre de un nuevo alcaloide, Thierry Henry NO es un perfume, Wayne Rooney NO es el dueño de Rintintín, ni Heinze es una marca de ketchup".
Pero una iniciativa mucho más ingeniosa que la de dejar a la pareja a "dos velas" (como proponía ese grupo de mujeres españolas) es la que han tomado las mujeres croatas. Ante la previsible falta de atención por parte de sus compañeros (una encuesta reveló que el 65 por ciento de los hombres de ese país seguiría los partidos del Mundial y el 50 por ciento de las mujeres ni uno), en la semana previa al arranque de la cita germana aumentó el número de vibradores vendidos en los 'sex shops' de Zagreb. "Nuestras mujeres han decidido hacer solas su vida sexual", titulaba un rotativo agramita.
Yo, que soy mujer y me gusta el fútbol, respeto a las que lo odien y decidan usar su tiempo en otros ocios, especialmente si son tan gratificantes como la ‘autogestión’. Pero respeto es una palabra que en algunos países parece no existir. Si en Croacia, un anuncio de la televisión pública mostraba a un hombre que iba a ver un partido de fútbol mientras mantenía a su mujer amordazada en el baño, en China un aficionado convirtió esa ficción en triste realidad. Sus elevados gritos en la madrugada (debido a la diferencia horaria entre Alemania y el país asiático) por los goles marcados despertaron a su mujer quien, muy lejos de compartir con él esa ‘alegría’ futbolera, decidió apagar el televisor, a lo que él reaccionó encerrándola con llave en un cuarto.
Sin embargo, no todo son diferencias entre mujeres y hombres por el balompié. El amor es una buena vitamina para lograr el triunfo o un excelente bálsamo para la herida de la derrota. Por eso, las esposas y compañeras de los internacionales ucranianos decidieron leer un manifiesto de apoyo a sus chicos antes del inicio mundialista, llamado “El fútbol nos une”. Y las madres de los seleccionados de Costa de Marfil, conocidas como “mamás elefantes”, organizaron sesiones de plegarias para motivar a sus vástagos. Una de ellas declaró que el “apoyo psicológico y espiritual" que dan a sus hijos puede “contribuir a la victoria”.
Y, mientras tanto, yo, como mujer a la que le gusta el fútbol, sigo disfrutando de cuantos partidos del Mundial puedo ver, pegada a ese televisor que alguna vez compré...
enbarranquillamequedo69@hotmail.com
13 de junio de 2006
Un sueño suspendido en el agua*
Homenaje a Alejo*
Publicado en El Espiritu de la Salsa

Fue el doce de Junio del 2003, su vida se interrumpió en 27 años, 8 meses y 15 días. Desde entonces no hago sino preguntarme todos los días, como fue. Miles de respuestas me vienen a la mente y siempre me quedo con la misma de entre todas; Aquellos que nacen abuelos, tienen infancia de adultos y adultez de niños, tienen por encima de todo otra forma de vivir el tiempo, pues su reloj viro al revés y su tiempo se cuenta hacia atrás.
Alejandro, había muerto en el agua, haciendo un curso paradójicamente de natación de riesgo en la famosa piscina de los mundiales de Madrid. El socorrista y profesor del curso, que le supervisaba las inmersiones, no estaba en ese momento ni la casi media hora que permaneció flotando en el fondo de la piscina. Lo encontró un chaval de diecisiete años que paso buceando justo por su lado. Entre el y un abuelo que se estaba dando sus primeros baños del verano lo sacaron del agua e intentaron improvisar un boca a boca. Cuando el socorrista llego, ya habían llamado al Samur y a Telemadrid. Lo llevaron al Gregorio Marañon y allí estuvo en coma irreversible hasta las seis de la tarde del dia siguiente, pues sus padres pidieron que no desconectaran la maquina que le impulsaba artificialmente oxigeno a sus pulmones hasta que llegara Sara, su hermana pequeña desde Méjico para darle él ultimo adiós a su hermano mayor.
El velatorio fue en el Tanatorio Sur que esta situado al lado de la M30. Un centenar de personas desfilaron para dar el sentido pésame a la familia. Todas estas personas pertenecen a una red de refugiados políticos que han ido aterrizando en Madrid, desde mediados de los ochenta. Nos conocemos todos desde hace veinte años y tenemos una relación de clan familiar difícilmente explicable para aquellos que no la han vivido nunca. La familia de Alejandro como lo mía llego huyendo de la violencia que azotaba y azota Colombia. En el barrio de la Fortuna, se formo una pequeña colonia colombiana de distintos tonos de rojo.... Nuestras casas estaban cercanas y a veces eran una sola, por lo menos los niños así lo vivíamos. Alejandro y yo, los hermanos mayores, crecimos juntos con la conciencia de velar por el clan. De hecho su tesis de antropología la hizo sobre nosotros y nuestra particular identidad construida de nostalgias, abandonos, fugas y ausencias. Para explicar nuestra relación a otra gente que no nos conocía, siempre decíamos que éramos primos, pues en cierta forma lo fuimos, pero sobre todo fuimos cómplices y “parceros”. Mi parce, mi niño bonito… solo tú y yo sabemos todo lo que te echo en falta… Nunca se habían reunido todas esas personas que llegaban al centenar, con solo dos cosas en común; conocer a la familia y su trayectoria política dentro y fuera de Colombia. Y pertenecer a la izquierda Colombiana, aclarando, que cualquier postura distinta a la extrema derecha en Colombia, ya es considerada una postura de izquierdas.
Lo habían colocado dentro de una vitrina con una túnica blanca, con solo visible la cabeza, la túnica estaba adornada con encajes por todas partes, tenia cara de enfadado, no le estaba haciendo ninguna gracia “la pintita”. Le pregunte a su tía Estela si no seria mejor ponerle sus vaqueros favoritos y su camiseta roja. Ella también pensaba que con esa ropa era como más bonito se veía. Los más cercanos, le llamábamos Alejo y durante toda esa noche en vela, alternábamos conversaciones con él en la vitrina, contándole toda la gente que había venido, todo lo que sucedía, y hasta en algún momento haciéndole chistes. Nos pasamos toda la noche hablando “Carreta”, como se dice en colombiano, dándole al chisme y tomando café. Todos contábamos anécdotas y compartíamos con los demás toda la información que teníamos, desde la más actual, hasta la más lejana. La muerte es como una liberación del limite impuesto por el cuerpo, la carne, los horarios, la vida, las presiones, el futuro, el pasado… Todo deja de tener sentido cuando la muerte, rompe el recipiente. Quien muere deja de ser lo que era, para cobrar mayor fuerza e identidad en el imaginario, en el corazón y en la mente de las personas que realmente le han amado. Todas las facetas de Alejandro, todas sus vidas paralelas, queríamos quedarnos con una imagen más completa, conocer mas detalles sobre ese amigo que se marcha y que el tiempo que no te da el futuro te lo den sus otras historias, sus otros amores, sus otras amistades… Cada uno lo conocía en una faceta distinta y a veces contrapuesta. Si Alfredo conocía al hombre duro y valiente, yo conocía al ser tierno, inteligente, sencillo y lleno de sueños. Con cada persona uno desarrolla un aspecto distinto de su personalidad, somos un uno complejo, multiforme camaleónico. Y lo mismo, siempre, en esencia lo mismo. Quizás existan personas lineales, con la vida ordenada, sin problemas, traumas, sueños, deseos, conflictos a cuestas, pero yo no las conozco. Alejo, para mí, y la mayor parte de las personas que realmente me son cercanas, son seres de una intensidad vital desbordante. Y como son la gente que más conozco o he conocido pienso que todo el mundo será así. Y si no lo son, es porque a lo mejor no se dedican tiempo y van corriendo por su vida sin mirarse al espejo. No puedo dejar de pensar que los seres humanos somos animales complejos.
Yo tenia doce años cuando lo conocí, llevábamos alrededor de un año en España y habíamos llegado con la idea de estar de paso como en otros tantos lugares, éramos refugiados políticos, y el deseo de volver no se correspondía con la realidad de poder volver. Era una elección entre la vida en transito o una muerte segura y mucha violencia. Si estando fuera de Colombia, la guerra tenía una presencia de fantasma cotidiano, a la gente cercana que se arriesgaba a seguir viviendo allá era vivir con una sombra real en todo momento. Sin embargo habíamos aprendido que la guerra estaba más allá de las fronteras de ese país del que huíamos y se extendía a otros nuevos lugares que empezábamos a amar. Mozambique, nuestra anterior residencia a España, había estallado en guerra estando nosotros allí y por eso mis papas habían optado por emigrar a otro sitio. A la familia de Alejo le había pasado lo mismo, pero distinto. España fue su primer destino y a partir de ese momento nuestras vidas se unieron y discurrieron por carriles distintos, pero paralelos.

Nuestros padres soñadores e idealistas pertenecen a toda una generación de jóvenes colombianos que se forjo en mayo del 68, en los sueños de un mundo mejor, en la revolución cubana y en muchos sueños más… En las universidades de la Colombia de los años setenta, todo el mundo estaba metido en la política, había grandes fraudes electorales, injusticias, represión, desaparecidos… cualquier grupo o asociación era perseguida y vigilada. ( Aún hoy es así). Dentro de esa guerra civil no declarada, cualquier forma de pensamiento era pisoteado y castigado violentamente. Nuestros padres tejedores de quimeras, creyeron y confiaron en imposibles, en imposibles necesarios por otra parte… Creían en “el hombre nuevo”, y así nos educaron en la defensa de la justicia, en la protección de los débiles, de los marginados, de los desfavorecidos…, ( o sea también de nosotros mismos). Desde que nos gestaron nos explicaron lo más hermoso y lo más odioso del mundo. Todo quedó desnudo a nuestros ojos de niños espantados; la muerte, la vida, el dolor, el amor, la amistad, el miedo, la desesperación… Nacimos abuelos, hablábamos como adultos, sin ser adultos, pensábamos como adultos y cuidábamos de los pequeños cuando los adultos desaparecían en reuniones interminables. Nuestros padres tienen un perfil común y nosotros somos su cosecha con una personalidad versátil, desarraigada y conflictiva, pero también muy amorosa e intensa. Todo eso nos hizo cercanos, amigos, cómplices y a veces también rivales a Alejo y a mí.

El jueves anterior, había llegado a mi casa como siempre, sin avisar y convencimos a mi compañera de piso por ese entonces una negra newyorkina impresionante a que se viniera a bailar con nosotros. Los colombianos, somos gente mestiza, con muchas raíces, africanas, indígenas, árabes, españolas e italianas. Nos gusta mucho bailar y no bailamos, sino que vivimos el baile como otra forma de comunicación, mucho más intensa, es la mejor forma en la que sacamos los sentimientos. Ese dia yo tenia una gripa que me llevaba de la fiebre, recuerdo que poco antes de que llegara Alejo, tenia treinta y ocho grados y me iba a meter en la cama. Pero cuando llegó, sentí que quizá esa era la última noche de nuestras vidas y que sudar la fiebre bailando me vendría muy bien. Y salir con ellos esa noche se convirtió en una realidad urgente e imprescindible. Y nos fuimos a las discotecas de salsa en Sol. Donde parrandeamos hasta las cinco que llegamos a la casa borrachos de felicidad y hambrientos. Nos cocinamos unos huevos pericos que devoramos con pan y a las dos horas nos despertamos, yo para ir al trabajo y Alejo para irse a su casa, dejo el sofá donde había dormido intacto, con las sábanas pulcramente dobladas y ordenadas. Cuando lo vi, me acuerdo que pensé con ternura que ya estaba madurando. Después, en las taquillas del tren nos despedimos con una sonrisa, como si nos fuéramos a ver siempre. Fue la última vez que lo vi con vida, sin quererlo fue nuestra mejor despedida, esa noche de rumba y esa sonrisa cómplice e incondicional entre los dos.
Alejandro, en cuerpo presente y el alma, eso tan complejo ya fundiéndose en el aire, en el agua, en el viento, en las nubes …pienso que su entierro fue de su agrado-. Si hubiese estado vivo, habría disfrutado con todo ese desfile de gente, de todas sus novias, exnovias, amantes y proyectos de alguna de las dos categorías que se quedaron en stand-by.

La sala de ceremonias anterior a la incineradora, se le rindió un homenaje y éramos tantos que no cabíamos dentro de la sala. Y todos aportaron de alguna forma un detalle más al universo que se expandía por el aire de quien fue y era Alejandro en nuestro corazón. Se le cantó, se le pusieron tres de sus canciones favoritas, una de ellas que sintonizaba mucho con su carácter de conquistador pendenciero tanto que el estribillo lo hubiera podido componer él mismo:
“Quiero ser el único que te bese la boca, …
porque si, porque si,
porque en esta vida no quiero pasar un dia entero sin ti…”
Después nos reunimos a comer, beber y escuchar música, para seguir velándolo. Alfredo, su mejor amigo y yo, sabíamos que teníamos que prender la fiesta, porque fiesta no es sinónimo de felicidad, sino más bien de encuentro. Alejo no nos hubiera perdonado nunca, que no fuera así. Por eso, le servimos trago a todo el mundo y pusimos salsa vieja. Alfredo y yo empezamos a bailar, y era una situación extraña, pues cualquiera que no conociera a Alejandro o a nosotros, no lo podría entender. Y lo que nosotros intentábamos solo se pudo comprender cuando los papas de Alejandro, al son de los primeros acordes de la canción del “Ratón” de La Fania, inauguraron la pista de baile, que hasta ese entonces solo la ocupábamos nosotros. Y con ellos poco a poco todo el mundo se fue sumando por parejas y de forma individual, todos bailando alrededor de ellos, cerrando un circulo de amor, amistad y apoyo. Compartiendo su dolor y bailándolo, pues no hay mejor forma para exorcizarlo.
La fiesta duro hasta avanzada la noche y el dolor no desapareció pero se suavizo… Alejandro flotaba entre nosotros y bailaba ya despidiéndose por fin de todos y dejándonos sus grandes ganas de vivir. La ultima canción, “Las tumbas” la cantamos a voz en grito, como la cantábamos siempre con él y en algún sitio del cosmos a veces me parece que la sigue cantando igual y le veo bailando y sonriéndome recordándome ese estribillo increíble y cierto:
las tumbas son pá los muertos y yo de muerto no tengo ná”
Asor - Rosa Mogollón Quiroga El Espiritu de la Salsa
_________________________________________
*Francisco Alejandro Asprilla Calvo. Pereira 29 de septiembre de1975-Madrid 12 de junio de 2003
Antropólogo andariego, tierno e impulsivo, trasnochador e incansable lector, cinéfilo enamorado de la vida y su familia siempre vivó la intensidad que le impusieron las condiciones de su vida. Amó y sigue siendo amado.
Publicado en El Espiritu de la Salsa

Fue el doce de Junio del 2003, su vida se interrumpió en 27 años, 8 meses y 15 días. Desde entonces no hago sino preguntarme todos los días, como fue. Miles de respuestas me vienen a la mente y siempre me quedo con la misma de entre todas; Aquellos que nacen abuelos, tienen infancia de adultos y adultez de niños, tienen por encima de todo otra forma de vivir el tiempo, pues su reloj viro al revés y su tiempo se cuenta hacia atrás.
Alejandro, había muerto en el agua, haciendo un curso paradójicamente de natación de riesgo en la famosa piscina de los mundiales de Madrid. El socorrista y profesor del curso, que le supervisaba las inmersiones, no estaba en ese momento ni la casi media hora que permaneció flotando en el fondo de la piscina. Lo encontró un chaval de diecisiete años que paso buceando justo por su lado. Entre el y un abuelo que se estaba dando sus primeros baños del verano lo sacaron del agua e intentaron improvisar un boca a boca. Cuando el socorrista llego, ya habían llamado al Samur y a Telemadrid. Lo llevaron al Gregorio Marañon y allí estuvo en coma irreversible hasta las seis de la tarde del dia siguiente, pues sus padres pidieron que no desconectaran la maquina que le impulsaba artificialmente oxigeno a sus pulmones hasta que llegara Sara, su hermana pequeña desde Méjico para darle él ultimo adiós a su hermano mayor.
El velatorio fue en el Tanatorio Sur que esta situado al lado de la M30. Un centenar de personas desfilaron para dar el sentido pésame a la familia. Todas estas personas pertenecen a una red de refugiados políticos que han ido aterrizando en Madrid, desde mediados de los ochenta. Nos conocemos todos desde hace veinte años y tenemos una relación de clan familiar difícilmente explicable para aquellos que no la han vivido nunca. La familia de Alejandro como lo mía llego huyendo de la violencia que azotaba y azota Colombia. En el barrio de la Fortuna, se formo una pequeña colonia colombiana de distintos tonos de rojo.... Nuestras casas estaban cercanas y a veces eran una sola, por lo menos los niños así lo vivíamos. Alejandro y yo, los hermanos mayores, crecimos juntos con la conciencia de velar por el clan. De hecho su tesis de antropología la hizo sobre nosotros y nuestra particular identidad construida de nostalgias, abandonos, fugas y ausencias. Para explicar nuestra relación a otra gente que no nos conocía, siempre decíamos que éramos primos, pues en cierta forma lo fuimos, pero sobre todo fuimos cómplices y “parceros”. Mi parce, mi niño bonito… solo tú y yo sabemos todo lo que te echo en falta… Nunca se habían reunido todas esas personas que llegaban al centenar, con solo dos cosas en común; conocer a la familia y su trayectoria política dentro y fuera de Colombia. Y pertenecer a la izquierda Colombiana, aclarando, que cualquier postura distinta a la extrema derecha en Colombia, ya es considerada una postura de izquierdas.
Lo habían colocado dentro de una vitrina con una túnica blanca, con solo visible la cabeza, la túnica estaba adornada con encajes por todas partes, tenia cara de enfadado, no le estaba haciendo ninguna gracia “la pintita”. Le pregunte a su tía Estela si no seria mejor ponerle sus vaqueros favoritos y su camiseta roja. Ella también pensaba que con esa ropa era como más bonito se veía. Los más cercanos, le llamábamos Alejo y durante toda esa noche en vela, alternábamos conversaciones con él en la vitrina, contándole toda la gente que había venido, todo lo que sucedía, y hasta en algún momento haciéndole chistes. Nos pasamos toda la noche hablando “Carreta”, como se dice en colombiano, dándole al chisme y tomando café. Todos contábamos anécdotas y compartíamos con los demás toda la información que teníamos, desde la más actual, hasta la más lejana. La muerte es como una liberación del limite impuesto por el cuerpo, la carne, los horarios, la vida, las presiones, el futuro, el pasado… Todo deja de tener sentido cuando la muerte, rompe el recipiente. Quien muere deja de ser lo que era, para cobrar mayor fuerza e identidad en el imaginario, en el corazón y en la mente de las personas que realmente le han amado. Todas las facetas de Alejandro, todas sus vidas paralelas, queríamos quedarnos con una imagen más completa, conocer mas detalles sobre ese amigo que se marcha y que el tiempo que no te da el futuro te lo den sus otras historias, sus otros amores, sus otras amistades… Cada uno lo conocía en una faceta distinta y a veces contrapuesta. Si Alfredo conocía al hombre duro y valiente, yo conocía al ser tierno, inteligente, sencillo y lleno de sueños. Con cada persona uno desarrolla un aspecto distinto de su personalidad, somos un uno complejo, multiforme camaleónico. Y lo mismo, siempre, en esencia lo mismo. Quizás existan personas lineales, con la vida ordenada, sin problemas, traumas, sueños, deseos, conflictos a cuestas, pero yo no las conozco. Alejo, para mí, y la mayor parte de las personas que realmente me son cercanas, son seres de una intensidad vital desbordante. Y como son la gente que más conozco o he conocido pienso que todo el mundo será así. Y si no lo son, es porque a lo mejor no se dedican tiempo y van corriendo por su vida sin mirarse al espejo. No puedo dejar de pensar que los seres humanos somos animales complejos.
Yo tenia doce años cuando lo conocí, llevábamos alrededor de un año en España y habíamos llegado con la idea de estar de paso como en otros tantos lugares, éramos refugiados políticos, y el deseo de volver no se correspondía con la realidad de poder volver. Era una elección entre la vida en transito o una muerte segura y mucha violencia. Si estando fuera de Colombia, la guerra tenía una presencia de fantasma cotidiano, a la gente cercana que se arriesgaba a seguir viviendo allá era vivir con una sombra real en todo momento. Sin embargo habíamos aprendido que la guerra estaba más allá de las fronteras de ese país del que huíamos y se extendía a otros nuevos lugares que empezábamos a amar. Mozambique, nuestra anterior residencia a España, había estallado en guerra estando nosotros allí y por eso mis papas habían optado por emigrar a otro sitio. A la familia de Alejo le había pasado lo mismo, pero distinto. España fue su primer destino y a partir de ese momento nuestras vidas se unieron y discurrieron por carriles distintos, pero paralelos.

Nuestros padres soñadores e idealistas pertenecen a toda una generación de jóvenes colombianos que se forjo en mayo del 68, en los sueños de un mundo mejor, en la revolución cubana y en muchos sueños más… En las universidades de la Colombia de los años setenta, todo el mundo estaba metido en la política, había grandes fraudes electorales, injusticias, represión, desaparecidos… cualquier grupo o asociación era perseguida y vigilada. ( Aún hoy es así). Dentro de esa guerra civil no declarada, cualquier forma de pensamiento era pisoteado y castigado violentamente. Nuestros padres tejedores de quimeras, creyeron y confiaron en imposibles, en imposibles necesarios por otra parte… Creían en “el hombre nuevo”, y así nos educaron en la defensa de la justicia, en la protección de los débiles, de los marginados, de los desfavorecidos…, ( o sea también de nosotros mismos). Desde que nos gestaron nos explicaron lo más hermoso y lo más odioso del mundo. Todo quedó desnudo a nuestros ojos de niños espantados; la muerte, la vida, el dolor, el amor, la amistad, el miedo, la desesperación… Nacimos abuelos, hablábamos como adultos, sin ser adultos, pensábamos como adultos y cuidábamos de los pequeños cuando los adultos desaparecían en reuniones interminables. Nuestros padres tienen un perfil común y nosotros somos su cosecha con una personalidad versátil, desarraigada y conflictiva, pero también muy amorosa e intensa. Todo eso nos hizo cercanos, amigos, cómplices y a veces también rivales a Alejo y a mí.

El jueves anterior, había llegado a mi casa como siempre, sin avisar y convencimos a mi compañera de piso por ese entonces una negra newyorkina impresionante a que se viniera a bailar con nosotros. Los colombianos, somos gente mestiza, con muchas raíces, africanas, indígenas, árabes, españolas e italianas. Nos gusta mucho bailar y no bailamos, sino que vivimos el baile como otra forma de comunicación, mucho más intensa, es la mejor forma en la que sacamos los sentimientos. Ese dia yo tenia una gripa que me llevaba de la fiebre, recuerdo que poco antes de que llegara Alejo, tenia treinta y ocho grados y me iba a meter en la cama. Pero cuando llegó, sentí que quizá esa era la última noche de nuestras vidas y que sudar la fiebre bailando me vendría muy bien. Y salir con ellos esa noche se convirtió en una realidad urgente e imprescindible. Y nos fuimos a las discotecas de salsa en Sol. Donde parrandeamos hasta las cinco que llegamos a la casa borrachos de felicidad y hambrientos. Nos cocinamos unos huevos pericos que devoramos con pan y a las dos horas nos despertamos, yo para ir al trabajo y Alejo para irse a su casa, dejo el sofá donde había dormido intacto, con las sábanas pulcramente dobladas y ordenadas. Cuando lo vi, me acuerdo que pensé con ternura que ya estaba madurando. Después, en las taquillas del tren nos despedimos con una sonrisa, como si nos fuéramos a ver siempre. Fue la última vez que lo vi con vida, sin quererlo fue nuestra mejor despedida, esa noche de rumba y esa sonrisa cómplice e incondicional entre los dos.
Alejandro, en cuerpo presente y el alma, eso tan complejo ya fundiéndose en el aire, en el agua, en el viento, en las nubes …pienso que su entierro fue de su agrado-. Si hubiese estado vivo, habría disfrutado con todo ese desfile de gente, de todas sus novias, exnovias, amantes y proyectos de alguna de las dos categorías que se quedaron en stand-by.

La sala de ceremonias anterior a la incineradora, se le rindió un homenaje y éramos tantos que no cabíamos dentro de la sala. Y todos aportaron de alguna forma un detalle más al universo que se expandía por el aire de quien fue y era Alejandro en nuestro corazón. Se le cantó, se le pusieron tres de sus canciones favoritas, una de ellas que sintonizaba mucho con su carácter de conquistador pendenciero tanto que el estribillo lo hubiera podido componer él mismo:
“Quiero ser el único que te bese la boca, …
porque si, porque si,
porque en esta vida no quiero pasar un dia entero sin ti…”
Después nos reunimos a comer, beber y escuchar música, para seguir velándolo. Alfredo, su mejor amigo y yo, sabíamos que teníamos que prender la fiesta, porque fiesta no es sinónimo de felicidad, sino más bien de encuentro. Alejo no nos hubiera perdonado nunca, que no fuera así. Por eso, le servimos trago a todo el mundo y pusimos salsa vieja. Alfredo y yo empezamos a bailar, y era una situación extraña, pues cualquiera que no conociera a Alejandro o a nosotros, no lo podría entender. Y lo que nosotros intentábamos solo se pudo comprender cuando los papas de Alejandro, al son de los primeros acordes de la canción del “Ratón” de La Fania, inauguraron la pista de baile, que hasta ese entonces solo la ocupábamos nosotros. Y con ellos poco a poco todo el mundo se fue sumando por parejas y de forma individual, todos bailando alrededor de ellos, cerrando un circulo de amor, amistad y apoyo. Compartiendo su dolor y bailándolo, pues no hay mejor forma para exorcizarlo.
La fiesta duro hasta avanzada la noche y el dolor no desapareció pero se suavizo… Alejandro flotaba entre nosotros y bailaba ya despidiéndose por fin de todos y dejándonos sus grandes ganas de vivir. La ultima canción, “Las tumbas” la cantamos a voz en grito, como la cantábamos siempre con él y en algún sitio del cosmos a veces me parece que la sigue cantando igual y le veo bailando y sonriéndome recordándome ese estribillo increíble y cierto:
las tumbas son pá los muertos y yo de muerto no tengo ná”
Asor - Rosa Mogollón Quiroga El Espiritu de la Salsa
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*Francisco Alejandro Asprilla Calvo. Pereira 29 de septiembre de1975-Madrid 12 de junio de 2003
Antropólogo andariego, tierno e impulsivo, trasnochador e incansable lector, cinéfilo enamorado de la vida y su familia siempre vivó la intensidad que le impusieron las condiciones de su vida. Amó y sigue siendo amado.
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